CRÍTICA DE LOOPER

Por Ignacio Estrada
 
Enmascarada muy bien como film de ciencia ficción, en ‘Looper’ se encuentra una cinta de acción con muchas referencias al western, desde las armas que utilizan hasta los nombres de varios personajes principales: “Joe”, “Jesse”, o “Kid”. Algo nada novedoso si hablamos del director que impregnó de cine Noir el crimen de una adolescente en el instituto en su opera prima “Brick”.

“Looper” (sin revelar nada que no se revele en los primeros 5 minutos de cinta) cuenta la historia de cómo en un futuro no muy lejano los viajes en el tiempo proporcionaran a la mafia una vía para deshacerse de enemigos de una manera muy limpia. La mafia envía al pasado al enemigo y éste es asesinado por una persona que le está esperando. La persona que se encarga del trabajo en el pasado se denomina “Looper” y cada poco tiempo estos son reciclados, y aquí es donde llega el giro... ¿qué pasa cuando uno debe acabar con uno mismo?

Bajo esta premisa se encuentra un guión redondo, a pesar que en algunos momentos pueda recodar a cintas como “Terminator”. Todo en él está perfectamente atado, y para aquellos que se “comen la cabeza” con las explicaciones de los viajes en el tiempo, el personaje de Bruce Willis tiene la respuesta a ello (atentos al cara a cara junto con Joseph Gordon-Levitt en la cafetería).

Si como guionista Rian Johnson cumple perfectamente, como director su labor es brillante: sabe mover la cámara, sabe cuando usar violencia (hay una muerte verdaderamente atroz), y sabe dosificar la acción para mantener al espectador agarrado a la butaca, algo de agradecer en los tiempos que corren.

Si hablaba antes del homenaje al western que suponían los nombre y las armas, la ambientación tampoco se queda lejos: la ciudad donde se narran los hechos es Kansas City, el lugar donde van a divertirse los loopers, parece un “saloon” pero más moderno, y por supuesto, algunos villanos visten largas gabardinas negras. Todos estos elementos no sólo afirman la pasión de un director por este género, sino que demuestran el tacto que tiene para incluirlo en una cinta de ciencia ficción.

La música también es otra pieza interesante. Compuesta por el primo del director, Nathan Johnson, tiene momentos que evocan al mítico Michael Kamen (Arma letal) y que deja entrever que estamos ante alguien que va dar mucho que hablar.

En el elenco artístico tenemos que hablar del buen hacer de Bruce Willis, y sobre todo la gran labor de Joseph Gordon-Levitt por emular a éste, e incluso en algunos momentos ser un calco de él. Muchos gestos e incluso la voz nos hacen dudar si realmente es Gordon-Levitt o Willis de joven. Emily Blunt (Destino oculto) está muy correcta, pero no se luce, al estar en todo momento eclipsada por Gordon-Levitt.

En resumen, “Looper” es el claro ejemplo de que se puede hacer cine comercial muy bueno y entretenido que hará la delicia de todo tipo de espectador. En ella tenemos desde la típica secuencia de Bruce Willis pegando tiros, hasta momentos para “comerse la cabeza” e incluso momentos para el amor. Todo ello la convierte sin duda en una de las películas del año.

Lo mejor: Todo (y Joseph Gordon-Levitt, infinito)

Lo peor: Tener que esperar para volver a verla
 
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