CINE · AULLIDOS
Crítica de Trespassing (2004)
Evil Remains
Crítica de Trespassing
Con la aparición del video en los años 80 cientos de películas de terror empezaron a realizarse directamente para este medio sin pasar antes por las salas de cine.
Generalmente, estos títulos no destacaban por su extraordinaria calidad, pero solían cumplir su principal cometido: Entretener.
En pleno Siglo XXI con la muerte del video en favor del DVD, con Internet en pleno auge y la aparición de los programas Peer to Peer, las productoras sólo se “atreven” a lanzar películas al mercado casero cuando éstas son realmente malas.
Por esta razón no esperaba demasiado de Tresspasing, película interpretada por Estelle Warren (El planeta de los Simios) y que se presenta como una mezcla entre Posesión Infernal, El proyecto de La Bruja de Blair y Cabin Fever.
No obstante, a medida que la película avanza te das cuenta que no es un subproducto más como cualquier otro. Su director, James Merendino se atreve a rodar planos de terror de más de cinco minutos de duración, donde los diálogos y no la acción, es lo más importante. La primera media hora de Jeepers Creepers también usaba este recurso, y sin duda era lo mejor de la película que dirigió Victor Salva en su día.
Tresspasing no es un título convencional de terror. Es una película sin efectos especiales, monstruos gigantes, ni chicas enamoradas locamente del protagonista –aquí las dos únicas que hay son lesbianas.
La primera parte de Tresspasing (sin duda lo mejor), trata sobre los jóvenes llegando a la plantación, la aparición de sus miedos, la desconfianza que se genera entre ellos, la locura de unos y avaricia de otros.
La última media hora es una sucesiva cadena de asesinatos bastante buenos y gores hasta llegar a un final, que pese a ser original, si piensas un poco en él te das cuenta que no tiene demasiado sentido.
Esperemos que en España esta película si llegue a las salas comerciales ya que Tresspasing se lo merece por lo entretenida que es.
Sin duda, una grata sorpresa.