CRÍTICA DE BLANCANIEVES Y LA LEYENDA DEL CAZADOR

Por Ignacio Estrada
 
Tras la simpática visión del hindú Tarsem sobre la princesa Blancanieves en “Mirror Mirror”, nos llega ahora una versión más oscura y más romántica del clásico de los Hermanos Grimm. El resultado de esta nueva versión del inmortal cuento es bastante positivo, donde destacan Charlize Theron y la dirección del debutante en el mundo del largometraje Rupert Sanders.

Cuando hace un par de años se anunciaron los proyectos sobre Blancanieves, casi todo el mundo esta pendiente de la versión de Tarsem ya que se trata de uno de los directores con más talento visual de Hollywood. Sin embargo, cuando aparecieron las primeras imágenes de ‘Blancanieves y la leyenda del cazador’, nos dimos cuenta que el proyecto a tener en cuenta era éste.

Rupert Sanders, en su ópera prima, demuestra una capacidad visual “acojonante”. Desde ese prólogo (con batalla incluida) hasta ese tramo final que comienza con un beso y acaba con una mirada, la película atrapa al espectador.

El guión es bastante curioso, más fiel al cuento de los hermanos Grimm de lo que podíamos esperar, y bastante interesante salvo por un fallo de ritmo al principio del segundo acto. También pueden verse ecos de querer crear una franquicia, y establecer un patrón para los fans de la saga “Crepúsculo”, pues nos encontramos frente al planteamiento de otro triángulo amoroso con conflicto, aunque la película de forma independientemente funciona estupendamente, y como apuntaba al principio, el final deja muy buen sabor de boca.

Tanto los efectos especiales como la dirección artística son de órdago, comparables en ese aspecto a cualquier cinta de Tim Burton. Destacar el estupendo trabajo artístico en el bosque tanto en su parte oscura como luminosa, y por supuesto el trabajo visual con los enanitos, donde se combina el buen hacer de Sanders con los clásicos trucajes y efectos digitales.

James Newton Howard (‘Batman Begins’) vuelve a firmar otra partitura excepcional, que mezcla muchos sonidos, y donde destacan los temas románticos, muy sencillos y efectistas y los de las batallas, grandiosos y sonoros.

Dentro del reparto brilla con luz propia Charlize Theron, quien compone una malvada reina que llega incluso a asustar al más valiente espectador. Kristen Stewart (The runaways) está como de costumbre (donde parece que tiene horchata por sus venas en vez de sangre, y Chris Hemsworth cambia el martillo de “Thor” por un hacha, pero la expresión es la misma, es decir, ninguna. Mención especial se merecen los enanos donde encontramos caras muy conocidas que es mejor no revelar y dejar que el espectador las descubra por si mismo, pero el trabajo de estos es ejemplar.

En resumen, estamos un trabajo casi redondo si no fuera por la sosez de su protagonista y por el ligero fallo de ritmo al entrar en el bosque. Sin embargo todo ello es perdonable gracias a Charlize, la factura técnica, y el final.

Lo mejor: Charlize y la dirección de Sanders.

Lo peor: Casi nada, todo se puede perdonar.
 
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