Troma: La Cumbre del Cine Trash







Si buscásemos y rebuscásemos entre la basura cinematográfica, en aquello que Hollywood no se atreve a mostrar por vergüenza, en las combinaciones mas aberrantes y de mal gusto jamás hechas, en las profanaciones del cine clásico, en el exceso del sexo y la violencia sin sentido, todo ello bañado por litros y litros de sangre y residuos tóxicos, probablemente lo primero y único que encontraríamos sería la productora Troma Films Inc,.

Aunque muchas veces cueste admitirlo, ya que la mayoría de las producciones dejan mucho que desear, y debido a todas las leyendas urbanas sobre estafas, hay que reconocer que Troma se ha convertido en el estudio independiente mas famoso, importante y antiguo de América.

Fue fundada en Nueva York en 1974 por Lloyd Kaufman y Michael Herz, llevan mas de 40 años luchando, como bien pueden, contra la imposición del estilo cinematográfico Hollywoodiense.

Desde entonces hasta el día de hoy, Troma se ha autofinanciado mas de 200 películas de muy bajo presupuesto, que siempre suele oscilar entre el medio millón y los dos millones de dólares, menos de la mitad de cualquier producción española, a pesar de contar con este presupuesto tan paupérrimo, no quita que Troma pueda realizar buenas películas, como por ejemplo, la archiconocida por todo el mundo, fan o no de esta productora, “El Vengador Tóxico”(The Toxic Avenger-1985), “El Monstruo del Armario”(Monster in the Closet-1986), o “Mutantes en la Universidad”(Class of Nuke’em High-1986) de las que hablare detenidamente mas tarde.

Serie “Z” pura y dura, es considerada la factoría de “Horror-gore” por excelencia, (aunque a lo largo de su trayectoria haya habido constantes devaneos en cuanto a sus ideales se refiere), no obstante, Lloyd Kaufman prefiere denominarla una coctelera de géneros, según sus propias palabras:

“Nuestras películas son celebres por sus elementos extremos, juntamos en un mismo filme comedia y sátira, horror y ciencia ficción, cine fantástico y sexo”

Con una mezcla nada sutil de géneros, violencia sin sentido, y humor malsano, Troma reivindica el mal gusto como estilo propio, hace suyo todo aquello que Hollywood descarta por cobardía.