Sitges 2019: Resumen del día 9 (y Palmarés del Festival)

Día de deliberaciones en la capital catalana del fantástico, a un solo día de que semejante tinglado se desmonte para el siguiente año. Año 2020 del que, por cierto, ya sabemos fechas y temática: será del 8 al 18 de octubre y se rendirá homenaje a los aniversarios de La noche del cazador y La máscara del demonio, ambas obras maestras de sus respectivos góticos (europeo, y americano).

Pero no cerremos parada antes de tiempo, que a Sitges todavía le quedan más de 24 horas de marcha. Richard Stanley era, hasta día de hoy, un director maldito; con dos joyas imprescindibles sobre sus espaldas (Hardware y Dust Devil), el realizador británico tuvo una experiencia traumática en la que iba a ser su tercera película, La isla del Dr. Moreau, llegando a un despido con consecuencias psicotrópicas que lo apartarían más de veinte años del sillón de director. Por suerte estamos en la era de los come-backs y así lo ha hecho el bueno de Richard con Color Out Of Space (Richard Stanley, 2019), adaptación del relato homónimo de H.P. Lovecraft. Protagonizada por Nicolas Cage, la película cuenta en sus casi dos horas la historia de un meteorito que, al caer cerca de una granja, modifica todo el ecosistema a su alrededor. Mutaciones, body-horror, brujería y demás variedades de la naturaleza para la que es sin duda una de las películas más alucinantes del año. Desde aquí, pedimos el merecido premio a la dirección para su máximo responsable, una de las mentes más brillantes del fantástico.

Las clausuras de Sitges no suelen ser plato principal, si no más bien un postre que sirva de digestivo. Este año, la clausura tiene dos rarezas: que es una ópera prima poco conocida y que, de manera excepcional, se proyecta también un día antes de la gala final. Y la elegida ha sido The Vigil (Keith Thomas, 2019), cinta de terror minimalista con mitología judío-ortodoxa. Yakov es un joven que ha salido del culto ortodoxo después de una crisis de fe, algo que precisamente se pondrá a juego cuando sea contratado para velar por el cuerpo de un recién fallecido tal y como marca la tradición. Una presencia que ronda la casa y el resurgir de sus peores temores marcarán la noche más decisiva y terrorífica de su vida. Un título que recuerda a las maneras de Ti West, aunque no llegue a brillar como las obras del mencionado. Un abuso de los jump-scares que se equilibran gracias al buen hacer en la atmósfera y la originalidad de su vilano. Entusiasmo moderado, aunque siempre se agradecen títulos puramente de terror para cerrar el festival.

El culto al terror se ha trasladado al Retiro, donde se ha podido ver la cinta de exorcismos The Cleansing Hour (Damien LeVeck, 2019). Un programa de exorcismos falseados emitido en directo por streaming comenzará a pasarlas canutas cuando, al fin, se deban enfrentar a un demonio de verdad. Una mamarrachada con más morro que espalda, cuyos constantes giros y derivados de su premisa han hecho las deliciosas de aquellos que querían dejar el cerebro aparcado en la puerta. Una película que comenzó como corto (presentado en Sitges ya hace 3 años) y que ha acabado expandiendo a un largometraje que no se debe tomar demasiado en serio.

El cine Prado ha sido de nuevo centro de retrospectiva con la versión en 4K de Crash (David Cronenber, 1996), la película de perversiones mecanico-sexuales de la mente más perturbada del cine. Una versión impoluta que ha generado una tensión en la sala como solo el director canadiense sería capaz. En paralelo los espectadores de el Retiro se han reído de manera más inocente con Extra Oridnary (Mike Ahern & Enda Loughman, 2019), la comedia paranormal protagonizada por el bueno de Will Forte. En Auditori por su parte se ha podido ver la ópera prima Cuerdas (José Luis Montesinos, 2019), una revisión del subgénero “niño encerrado con perro” añadiendo la variante de silla de ruedas a la ecuación.

EL HOYO, GRAN TRIUNFADORA EN SITGES 2019

El palmarés de la 52ª edición del Festival de Sitges ha estado muy repartido. La ópera prima del realizador vasco Galder Gaztelu-Urrutia, El hoyo, ha convencido al jurado de la Secció Oficial Fantàstic que lo ha galardonado con el premio a la mejor película y también al jurado de la crítica y al público, con el Citizen Kane al director revelación y el Gran Premio del público a la mejor película.
El realizador Fabrice Du Welz y la sugerente Adoration también ha conseguido dos galardones, el premio especial del jurado y el Méliès d´Argent a la mejor película. Los otros triunfadores de esta edición por partida doble han sido los realizadores Kleber Mendonça Filho & Juliano Dornelles que también han convencido a jurado y crítica, con dos galardones por Bacurau.

Podéis consultar el palmarés completo en este enlace.



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