Semana de Terror de San Sebastián 2019: Resumen del martes 29

Amigo, Exposición Paul Naschy, The Color y Color Out of the Space....
Madrugamos para acudir a la presentación de “Amigo”, una de las grandes triunfadoras de la reciente edición del festival de Nocturna, que ya había dejado muy buen sabor de boca en su periplo por los festivales de Austin y Sitges. Oscar Martín, Elena Muñoz y David Pareja se mostraron simpáticos, cercanos y atentos con la prensa, y destriparon muchas de las claves de este impresionante trabajo hecho a contrarreloj, con más ganas, esfuerzo y talento que medios. La buena crítica, la cálida acogida del público y los galardones acompañan a “Amigo” en su fase más peliaguda y frustrante, la búsqueda de distribución, que seguramente encuentre más pronto que tarde. “Amigo” retrata una compleja, oscura y asfixiante relación entre dos amigos íntimos, aislados en una casa alejada de todo y de todos excepto, por desgracia, de sí mismos. La película podrá verse esta misma tarde en el Teatro Principal, a las 19:30.

A mediodía visitamos uno de los reclamos más potentes de esta Semana de Cine Fantástico y de Terror, la exposición “Paul Naschy: Una autobiografía en imágenes”, comisariada por Antonio Busquets y Vicky Rodríguez, en colaboración estrecha con la familia del polifacético actor: sus hijos, Bruno y Sergio Molina, y su esposa Elvira. El Centro Cultural Okendo acogerá hasta el final del Festival este fascinante recorrido biográfico en imágenes, con toneladas de material original de enorme calidad, raro de ver y difícil de encontrar, meticulosamente seleccionado, ordenado y acompañado por textos del propio Jacinto Molina. Dicho material incluye carteles, vinilos, dibujos hechos por Paul en su etapa de ilustrador, fotografías de los rodajes, piezas gráficas de sus logros en halterofilia, vestuario, premios, trofeos, recortes de prensa, guiones originales, fanart de distintos artistas, maquetas, muestras de maquillaje y un sinfín de artículos de incontestable valor, tanto histórico como emocional, del hombre lobo más emblemático del cine.


(AMIGO)


La tanda de películas abrió fuego con “The Room”, una co-produción europea dirigida por Christian Volckman que juega a capítulo perdido y extendido de la mítica Twilight Zone, con un planteamiento largamente explorado (y explotado) en nuestro género, como es el de la “Pata de Mono” de W.W. Jacobs, cambiando el susodicho objeto por una habitación que concede deseos a sus ocupantes. Todas las cosas gratis tienen un precio, por descontado, como moraleja a pie de página.


El plato fuerte del día (me atrevería a decir que del Festival), “The Color Out of Space”, del reaparecido Richard Stanley, cerró la noche, precedido del corto-largo “The Boogeywoman”, que a pesar del noble intento por relatar una historia con buen pulso, factura decente y relectura en clave femenina del hombre del saco, acaba perdiéndose en su propia paranoia por pretenciosa. “Color Out of Space” no pasará a la historia como el Mesías del cine lovecraftiano, esa gran tarea pendiente que es saber encontrarle el pulso al Maestro de Providence en el celuloide, pero al menos es una digna adaptación del relato y una película de terror sólida, referencias al margen. El color “imposible”, “indescriptible” e “inenarrable” del texto original vuelve a traducirse en pantalla al fucsia (con ciertos brillos iridiscentes), como ya ocurriese en su predecesora, “Granja maldita”, en “ReSonator”, o en la que sigue siendo la mejor adaptación del relato hasta la fecha, pese a no ser oficial, “Annihilation”, de Alex Garland. Stanley revisiona a su peculiar manera la desintegración de la familia granjera de Nahum Gardner (aquí Nathan) por culpa de un meteorito maligno que corrompe todo el valle. Entran en este pastiche invitados de otros relatos, como Lavinia (decepcionante que no pariese a su “hijo” en el granero, por rematar la broma de universos compartidos), el Simonomicon que todos tenemos en la estantería comprado de la FNAC (Stanley, cabrón, cúrrate un prop del libro, que no cuesta nada), camisetas de Miskatonik, un protagonista reinventado irónicamente (por la coña racial) en el alias del escritor, Ward Phillips, un amago de Shub-Niggurath, sustituyendo cabras por alpacas, flora y fauna lisérgica que entronca indirectamente con la paranoia darwinista del Doctor Moreau, y un Nicholas Cage que lleva demasiados años encasillado en su papel de meme de internet. Para verla más de una vez.


(THE COLOR OUT OF SPACE)

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