Crítica de "Hombre Lobo". Pura tensión con un impresionante diseño de la criatura
Por Redacción
Publicado el 15/01/2025
La cinta dirigida por Leigh Whannell que este fin de semana llega a los cines españoles
Todos conocemos perfectamente esas versiones clásicas de algunos monstruos como ‘Drácula’ o ‘El Fantasma de la opera’ que nos llegaron hace décadas de mano de Universal y que se han convertido en cintas míticas. Era evidente que, en una época en la que los remakes abundan y en la que las cosas han cambiado mucho desde que estas películas vieron la luz, alguien iba a querer actualizar estos monstruos trayéndolos a nuestros días. El primer caso que pudimos ver (realizado con gracia) fue ‘El hombre invisible’, cinta de 2020 escrita y dirigida por Leigh Whannell en la que Elizabeth Moss se metía en la piel de una mujer acosada por un maltratador. Ahora, cinco años más tarde, Whannell regresa al mundo de los monstruos clásicos con su reimaginacion de otro icono en ‘Hombre Lobo’.
En la película conocemos a Blake (interpretado por Christopher Abbott), un hombre casado y padre de familia que vive en San Francisco y que acaba de enterarse de que ha heredado la casa donde creció en una zona rural de Oregón tras la desaparición de su propio padre, dado por muerto. En plena crisis de pareja con su mujer Charlotte (interpretada por Julia Garner), Blake la convence para tomarse un descanso de la ciudad y visitar la propiedad con su hija Ginger. Todo se tuerce cuando, de camino a la granja y en plena noche, la familia sufre el brutal ataque de un animal al que no consiguen ver y, en un intento desesperado por huir, se atrincheran dentro de la casa mientras la criatura merodea por la zona. Pero, con el paso de las horas, Blake comienza a comportarse de un modo extraño y a convertirse en algo irreconocible, y Charlotte se verá obligada a decidir si esa monstruosidad es más letal que el peligro que acecha en el exterior.
La primera secuencia de la película nos presenta una relación tensa y con un punto abusivo entre un joven Blake y su padre, que se encuentran de caza. Durante estos primeros minutos, Whannell consigue aterrorizarnos y meternos de lleno en una tensión constante sin apenas mostrar nada, dejando claro que muchas veces da más miedo lo que no vemos a lo que enseñamos. El director y guionista vuelve a demostrar su talento a la hora de usar un nuevo monstruo para hablar de otras cosas como la violencia heredada o los problemas de comunicación en pareja, que van aumentando a medida que esa infección crece en el cuerpo del hombre separando, todavía más, al matrimonio protagonista.
Abbott aborda el personaje con calma, regalándonos a un hombre lastimado que intenta recuperar a su familia y que tiene una enorme herida que sanar respecto a su pasado y su padre, exteriorizando todo esto con su gran lenguaje corporal una vez que esa maldición comienza a apoderarse de él. El tramo final, y gran parte de la película, transcurre en una misma noche y en apenas dos o tres localizaciones, todo lo que la casa tiene a su alrededor, básicamente, y Whannell demuestra saber controlar bien estos espacios para elevar la tensión poco a poco sin abusar del hombre lobo y de su presencia, siendo más escalofriante esos momentos en los que no podemos verle.
Por supuesto, debemos destacar también el increíble trabajo de maquillaje de Arjen Tuiten, que nos regala un hombre lobo creado con protésicos y que, al contrario de otras películas míticas como ‘Un hombre lobo americano en Londres’ o ‘Aullidos’, no termina de perder esa forma humana que se esconde bajo su pelaje. Además, es de agradecer como, en lugar de una transformación rápida, estamos ante una especie de infección, algo que se apodera poco a poco del protagonista y que se podría comparar más con películas como ‘La Mosca’.
Abbott destaca gracias a su gran trabajo metiéndose en la piel de este monstruo y Garner está bastante correcta en su papel de final girl que intenta luchar contra este lobo y salvar a su hija, demostrando que se encuentra muy cómoda en el género de terror tras ‘Apartamento 7ª’.
En definitiva, ‘Hombre lobo’ es una gran adición a la lista de películas sobre este personaje, una cinta repleta de tensión en la que su diseño de la criatura no dejará a nadie indiferente.
Lo mejor: la dirección y su maquillaje protésico.
Lo peor: que no sea más salvaje en algunos momentos.
Por Pablo Pastor.
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