Tras ‘The Loved Ones’ y ‘The Devil’s Candy’, el cine de terror echaba de menos a Sean Byrne, responsable de estas joyas que regresa a nuestras pantallas con ‘Dangerous Animals’, película que se estrenó en la sección Quinzaine des Cinéastes del Festival de Cine de Cannes y que ahora llega a los cines españoles.

En esta conocemos la historia de Zephyr (Hassie Harrison) una surfista con traumas del pasado y algo misántropa que viaja en su camioneta con total libertad mientras persigue las olas más salvajes. Una noche conoce a Moses (Josh Heuston), un chico dulce y atractivo con el que tendrá una química especial. Poco después, Zephyr cae en las redes de Tucker, interpretado por Jai Courtney, un psicópata que se dedica a llevar turistas veinteañeras en su barco, prometiéndoles un encuentro íntimo con tiburones, una aventura que ninguna de estas chicas olvidará, ya que se trata de la peor pesadilla a la que se han enfrentado jamás.

A diferencia de muchas películas de tiburones, una moda que parece aumentar año tras año, ‘Dangerous Animals’ es tremendamente ingeniosa, regalándonos una eficiente e inteligente fusión de géneros que funciona gracias a la precisión de su guion y a la manera en la que Byrne mueve la cámara y dirige a sus actores para que consigan unas interpretaciones viscerales. Se trata de una extraña mezcla entre ‘Tiburón’ y ‘El Silencio de los corderos’ que navega con destreza por esas turbulentas aguas hacia un clímax sumamente entretenido.



En lugar de ocultar al psicópata, ‘Dangerous Animals’ nos presenta a este perturbado capitán desde el comienzo, siendo alguien que puede ser tan encantador como inquietante. Tucker está obsesionado con los depredadores que viven bajo la superficie del agua y se cree una especie de Spielberg, grabando en vídeo lo que sucede cuando se acercan estos animales a su barco. Sin embargo, el guion de Nick Lepard no explica mucho sobre este asesino, contándonos algunos detalles de su infancia sin ahondar demasiado en ello, siendo perfecto a la hora de hacerle mas aterrador. De hecho, no le vemos matar a docenas de jóvenes para ser conscientes de que sus manos están llenas de sangre, poniendo en marcha la peor parte de nuestra imaginación.

A su lado tenemos a Hassie Harrison, que interpreta a esta surfista con una ferocidad que traspasa la pantalla, una joven llena de energía que contagia sus ganas de luchar y que también tiene un punto de fragilidad, necesario para conectar con ella. Además, el guion de Lepard no reduce ni por un segundo a Zephyr a una simple damisela en apuros, convirtiéndola en una digna y potente final girl.

Sin duda, aunque la mítica cinta de Spielberg ha generado docenas de imitaciones, ‘Dangerous Animals’ es algo diferente, estando ante un thriller de supervivencia directo en el que los tiburones no son los malos, dejando el papel del peor monstruo posible para el hombre. Además, vuelve a destacar la calidad de Byrne detrás de la cámara, que consigue hacernos vibrar y temblar en la butaca con una cinta con una estructura bastante precisa. Los encuentros entre Tucker y Zephyr llegan cuando deben, evitando la edición hiperactiva que a menudo abunda en el género survival, siendo también muy conciso con cada golpe visceral que se dan el uno al otro.

Lo mejor: volver a ver a Byrne en acción y su pareja protagonista.
Lo peor: que se vea como una película de tiburones más.

Por Pablo Pastor.