CRÍTICA DE BEYOND THE GATES

Por Carlos Marín
 
Juegos de mesa de terror, VHS, efectos prácticos, serie B, ¡Barbara Carmpton! Qué buena pinta que tiene todo junto, diría cualquiera que se acerque con curiosidad a Beyond The Gates (Jackson Stewart, 2016), enésima cinta remember de aquellos maravillosos ochenta que ya nunca volverán. Pues esta vez no, ha salido rana el cóctel: un pobre guión ejecutado a trompicones en un montaje que parece salvar más que guiar narrativamente y un resultado que, por mucha alma y empeño que ponga encima de la mesa, no se diferencia demasiado de la media de la sección mala del videoclub.

Dos hermanos separados por sus diferencias se reencuentran para cerrar el viejo videoclub de su padre, desaparecido hace siete meses. El único rastro que encuentran es un juego de mesa con cinta VHS incluida: Beyond The Gates, una suerte de Atmosfear guiado por Barbara Crampton con ojeras que parece influir de alguna manera en la vida real. Junto a la novia de uno de ellos tendrán que superar las pruebas que les propone el tablero para conseguir desvelar el misterio, ¿qué le ha pasado a su padre y qué tiene que ver este misterioso juego?

Qué buena premisa para una película que nunca comienza. Como si todo fuera un eterno primer acto, los personajes no parecen tirar hacia delante en ningún momento, más bien reaccionan a los que el juego, muy de vez en cuando, les pone por delante. Pruebas absurdas, escuetas y baratas, que por no ser no van ni juntas; un día les obligan a reventar la cabeza de alguien, "vaya susto eh", y a dormir. Dos días después, continúan, otro percance, otro susto y bueno, aquí no ha pasado nada. Y así hasta su -desastroso- final.

Es como si la película se escribiera a ella misma mientras se rodaba, pero no precisamente en orden cronológico, dejando el marrón al bueno del montador -que es ni más ni menos que Josh Ethier, el "villano" de Almost Human-, en un caos narrativo que viola de manera no deliberada cualquier norma o sentido común. En un acto de arqueología se puede entrever lo que era la forma original, un Jumanji de terror que muy en su fondo hablaba de una familia destructurada, pero no se puede salvar lo insalvable. Si es un desastre, en desastre queda.

Ni siquiera el cameo -porque es lo único que es- de Barbara Crampton salva de la quema el desproposito de Beyond The Gates, una de las grandes decepciones de la temporada y un mal ejemplo de lo que la nueva Serie B nos debería otorgar. Menos inspiración 80s y mejores personajes, menos efímeros momentos de violencia pastiche y más coherencia narrativa. En definitiva, menos ruido y muchas más nueces. Con lo buena que es su secuencia de créditos...

Lo mejor: su idea potencial y todos los ingredientes con los que puede jugar.

Lo peor: no utiliza ninguno.
 
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