CINE · AULLIDOS
Crítica de Escape Room 2 (2021)
Escape Room 2
Crítica de Escape Room 2
Llega a nuestros cines la secuela de ‘Escape Room’ que nuevamente ha dirigido Adam Robitel después del éxito de la primera entrega. En esta ocasión, acompañamos a los personajes en su aventura para desmantelar la peligrosa y misteriosa organización Minos, responsables de las letales escapes rooms que pudimos degustar, para mala suerte de algunos personajes, en la primera entrega. Ahora lo que Minos tiene para nuestros protagonistas es un embate al alza en toda regla, con nuevos entornos, más dimensión que nunca, y mucha más confusión, ya que esta vez, es todavía más difícil saber cómo, cuándo, y dónde surgirá la nueva habitación mortal.
La película es, ni más ni menos, y, eso sí, en el mejor de los sentidos, más de lo mismo. No van a retorcer hasta la ruptura de la suspensión de incredulidad, ni van a dejarse llevar por la creatividad hasta el punto de desconectar con lo plausible, pero sí garantizan entornos nunca vistos, y no dejar al espectador con sensación de hastío. Entre las nuevas habitaciones, ‘Escape Room 2’ empieza fuerte, ya que la del vagón de Metro de Nueva York, la primera en aparecer es de las más espectaculares e interesantes de toda la saga. Sin embargo el film no renuncia a la fantasía de la casa de invierno de la cinta anterior, y nos traerá otras habitaciones de tipo “figurado”, como la Polaroid, el banco Art Decó o el Nueva York lluvioso de la casa de verano el departamento de arte merece un diez.
Taylor Russell y Logan Miller continúan su viaje como Zoey y Ben, desarrollando las nuevas cualidades que adquirieron tras su anterior aventura. Por eso veremos a una Zoey con mucha más determinación, y a un Ben que ha desarrollado la autoestima y el sentido de la lealtad que le convierten en el socio perfecto, y a diferencia de la anterior, en que lo único que deseaban era salir, ahora harán lo que sea para llegar hasta el final.
Por lo demás, la estructura es muy similar a la de la peli anterior, con una sucesión de habitaciones y esa dinámica survival, aderezada de una investigación secundaria muy relacionada con el pasado de algunos personajes y que darán nuevas pistas acerca de Minos y sus intereses, dejándonos con ganas de saber más y esperar al siguiente capítulo.
El diseño de producción y el factor visual de la película es, junto al tratamiento de los personajes los puntos fuertes de una entrega que tiene el buen gusto de darnos, ni más, ni menos, lo que queríamos ir a ver.
Lo Mejor: Las nuevas habitaciones, los personajes, y esa sensación de que queda mucho Escape Room por delante.
Lo Peor: La falta de carisma de los personajes secundarios, que van cayendo como moscas antes de saberse su nombre y/o de saber si nos caen simpáticos o no.
Francis Díaz