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Crítica de Non-Stop: Sin Escalas (2014)
Non-Stop
Crítica de Non-Stop: Sin Escalas
Tras la interesante “Sin identidad”, Jaume Collet-Serra, nuestro director más activo en la industria americana, regresa con “Non-Stop (Sin escalas)”, un thriller protagonizado por Liam Neeson (Venganza) y Julianne Moore (Carrie (2013)). Un avión, 146 pasajeros y un chantaje, son los ingredientes de una de las cintas más entretenidas de la temporada.
“Non-Stop (Sin escalas)” arranca con Liam Neeson sirviéndose un buen trago de whisky en un coche justo antes de coger un vuelo transoceánico. Desde que sale del vehículo hasta que llega a la puerta de embarque se muestran los títulos de créditos en los que se nos sigue dando información sobre el personaje. Una vez en el avión, y cuando están volando por el Atlántico, recibe un mensaje en su móvil donde se le dice que o consigue 150 millones o en 20 minutos morirá un pasajero. Y hasta aquí contaremos, pues lo bonito de “Non-Stop (Sin escalas)” es hacer el viaje con el personaje. El guión, que ha pasado hasta por seis manos, es muy tramposo y tiene bastantes agujeros, pero debido al ritmo trepidante que le impregna Collet-Serra, se convierte en puro entretenimiento muy efectivo donde unos se olvida de los defectos hasta que uno ha salido de la sala.
Collet-Serra ha aprendido estupendamente las reglas del entretenimiento americano. Una de ellas es mantener al público entretenido, sin darle tregua, y sin darles mucho tiempo a pensar. Y eso en “Non-Stop (Sin escalas)” se cumple a rajatabla. También hay que apuntar lo interesante que resulta que más de tres cuartos de la cinta se narre entre la clase turista, la cocina de las azafatas, y la primera clase… y en ningún momento echemos de menos otros lugares. Interesante el manejo de la cámara dentro de un espacio tan limitado. Atentos al momento baño a los pocos minutos de arrancar la cinta (nunca se había visto una pelea en un espacio tan reducido). No podemos tampoco dejar de citar el trepidante final, con cámara lenta incluida, macarrismo en estado puro, pero que funciona de perlas.
Últimamente hablar de Collet-Serra es hablar de Liam Nesson, pues ambos han sabido montar el tándem perfecto. Tras “Sin Identidad”, “Non-Stop (Sin escalas)” se volverán a reunir por tercera vez en “Run All Night”, un thriller totalmente diferente a este, pues todo se narra en exteriores. Neeson se ha convertido en el nuevo héroe de acción macarra por antonomasia, no sería de extrañar que en breve viésemos al irlandés en “Los mercenarios 4”. En la cinta que hoy nos ocupa consigue que aplaudamos más de una vez, momentos de acción plagados de frases lapidarias. No necesitamos más.
En resumen, “Non-Stop (Sin escalas)” es un entretenimiento puro y duro de algo más de cien minutos donde hay que encontrar al terrorista. No pretende ser arte y ensayo, sólo entretener, y de eso Collet-Serra sabe un rato.
Lo mejor: Su ritmo trepidante. Liam Neeson on fire!!!!
Lo peor: Los fallos de guion (pero que nos damos cuenta a la salida de la proyección).