CINE · AULLIDOS
Crítica de Autómata (2014)
Autómata
Crítica de Autómata
Tras la fallida “Hierro”, Gabe Ibáñez se adentra ahora en el género de la ciencia ficción con un planteamiento que recuerda sin duda a ‘Yo Robot’, la inmortal novela de Isaac Asimov.
‘Autómata’ nos lleva a un futuro en el que el planeta se ha quedado desierto y tan sólo unos pocos consiguen sobrevivir en una gran ciudad custodiada por unos muros y donde llueve artificialmente a todas horas. Para hacer la vida más fácil de los humanos se han inventado robots con dos directrices, una referente a la protección del ser humano y otra referente a la reparación de sí mismo. Banderas interpreta a un agente de seguros responsable de dichos robots, que se verá metido en un gran lío cuando uno de ellos comienza a saltarse la segunda regla.
El guión de ‘Autómata’ está dividido en dos partes. La primera más cercana al thriller de investigación en la ciudad, y la segunda más propia de un título de aventuras en el desierto. Ambas funcionan y se complementan estupendamente, pero quizá la primera resulte mucho más interesante que la segunda ya que al trasladarse la acción al desierto el ritmo se frena y la cinta es más pausada.
Ibáñez se da un festín visual digno de Ridley Scott. Es verdad que muchas secuencias, y la atmósfera mal sana del principio de la película, le deben mucho al maestro inglés y su “Blade Runner”. Cuando se traslada al desierto la cinta parece tornar, visualmente, al western. Sin duda Ibáñez es un realizador a tener muy encuentra gracias a la integración de los robots y los estupendos efectos especiales en la pantalla. Pocas cintas españolas de ciencia ficción lucen tan bien y tan creíblemente como “Autómata”.
Por su parte Antonio Banderas está irregular en la cinta. Si bien el malagueño sabe conoce muy bien el oficio, hay secuencias donde se ve eclipsado por los robots, y es que no termina de trasmitir toda la preocupación de su personaje al espectador. Mejor suerte tienen los secundarios, y en especial, Tim McInnerny (Garra negra) actor habitual de comedia, que aquí borda un villano aplaudible cada vez que sale en escena.
En resumen, “Autómata” es un producto que denota que en España también sabemos hacer cosas de ciencia ficción en un producto como ‘Autómata’, entretenido y creíble a nivel técnico.
Lo mejor: Los excelentes efectos especiales.
Lo peor: un irregular, que no malo, Antonio Banderas.