AULLIDOS.COM

Entra o crea tu cuenta gratis

Entra con Google o con tu correo y elige tu nombre e icono.

o

CINE · AULLIDOS

Crítica de Star Wars: El Despertar de la Fuerza (2015)

Star Wars: The Force Awakens

Crítica de Star Wars: El Despertar de la Fuerza

Por fin llega a nosotros la continuación de la saga original de La Guerra De Las Galaxias, y después de una “precuelogía” que decepcionó a muchos, e incluso indignó a otros tantos (entre los que me incluyo, me temo), muchos estábamos esta mañana en la sala del Capitol en que se proyectaba El Despertar De La Fuerza con una extraña inquietud... “¿Será buena? ¿Será horrible? ¿Te imaginas que está mejor que alguna de las originales? Si alguien puede conseguir eso, ¡ése podría ser J.J. Abrams! ¡Mira cómo revitalizó una saga como la de Star Trek (2009)! Devolviéndole una frescura que había perdido hace mucho, pero manteniendo la inteligencia y calidad del universo en que se desenvuelve...”

Pues bien, el principal veredicto que he podido sacar es que esta película, para bien, pero en parte también para mal, es, sin ninguna duda, una peli de Star Wars, algo que algunos pensábamos que no volveríamos a ver jamás, y menos después de aquella carrera de vainas narrada por aquel comentarista bicéfalo, o tras ver a Samuel L. Jackson muriendo de forma más ridícula que en Deep Blue Sea (Renny Harlin, 1999).

Desde el primer momento respiras la atmósfera de la saga original, ese universo amplio, lleno de detalles, desde los más sublimes hasta los más cotidianos, donde todo parece tener un sentido y formar parte de algo real, que casi podrías tocar. Si a esto le añadimos el gusto por lo visual, y la finura en el uso de la cámara de Abrams, casi desde el principio estás saboreando el primer plato de lo que promete ser un gran banquete. A esto se le añade un buen puñado de personajes totalmente nuevos, de procedencias diferentes y con conflictos propios, que te dan ganas de saborear más, de adentrarte en ese mundo que estás re-descubriendo a través de un nuevo prisma.

El problema... (si, lo hay. Al menos para el que escribe) llega cuando el planteamiento deja paso a un segundo acto en el que se respira cierta sensación de repetición, y el segundo plato de nuestro banquete se torna una sucesión de momentos que ya has vivido, y lugares en los que ya has estado. La estructura de la película se pierde, y de repente no sabes si estás en el nudo, o de cual es la principal misión, hasta que te das cuenta de que, a diferencia del reboot de Star Trek, que era una película “completa”, ésta es más un Imperio Contraataca (Irvin Kirshner, 1980) o un LOTR: La Comunidad Del Anillo (Peter Jackson, 2001) (una parte de una saga en que la trama queda inevitablemente interrumpida por un “Continuará”) o incluso un capítulo piloto, y tratándose de Abrams es inevitable pensar en Lost (2004-2010), de lo bien que empezó, y de lo no tan bien que terminó.

Estas pequeñas cosas hacen que este prometedor banquete termine peor de lo que empezó... y dejándote con ganas de un postre que probablemente tarde dos películas en llegar, aunque, a la vez, es un soplo de aire fresco para muchos que habíamos dado a la franquicia por muerta, lleno de imaginación, de sabor, y de espectáculo visual.

Lo mejor: Lo nuevo, como el personaje de Poe (Oscar Isaac), Taz Kanata (Lupita Nyong’o), Finn (John Boyega) o la inmensa Rey (interpretada por Daisy Ridley), que, al igual que el droide BB-8, es una de las mayores sorpresas de la película.

Lo peor: El constante homenaje, el apego al ayer que impide avanzar, el recordatorio de momentos pasados, ya sea en elementos narrativos, personajes, o situaciones, que impiden descubrir un nuevo Star Wars, y empequeñece un universo que es mucho más grande de lo que los narradores habituales se empeñan.