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Crítica de El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos (2014)
The Hobbit: The Battle of the Five Armies
Crítica de El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos
Ya esta aquí el capitulo final del inicialmente díptico que acabó convirtiéndose en trilogía, llamado “El Hobbit”. “La batalla de los cinco ejércitos”, que es el subtitulo de esta entrega, deja muy al descubierto que realmente la idea de dos películas era perfecta, y que se alargó con el único pretexto de hacer pasar al fan tres veces por taquilla. Es la mejor de la tres con diferencia, pues es lo que fans y no fans queremos ver: batallas. Y todo concentrado en 145 minutos (de los cuales 15 son los créditos finales)
¡ “La batalla de los cinco ejércitos” comienza justo donde acabó “La desolación de Smaug”. Aquí no hay ni introducción ni flashback, nos metemos de lleno en el conflicto con el dragón. De ahí, planteamos la situación de los personajes y al lio otra vez: batallas de grandes multitudes, combates cuerpo a cuerpo… lo que queremos ver. Está claro que las historias que se abrieron en la anterior cinta hay que cerrarlas, y que Jackson tenia que conectar con la trilogía original, pero aquí no se “nota tanto el plumero” que esté estirando la historia. De hecho, podemos apreciar lagunas de guión, poco importantes, que serán resueltas en la consabida edición extendida que editará en formato domestico el año que viene. Por supuesto que hay personajes que no aportan nada y ocupan metraje o resoluciones muy precipitadas, pero no son tan descaradas como en las entregas anteriores.
Jackson vuelve a demostrar que cuando quiere, y pone empeño, se puede hacer una pelicula de aplauso constante. El arranque con el Dragón y su solución es de elogio. El momento de Bardo, una carreta, y un troll, de ponerse en pie. La salida de Thorin de la montaña, memorable. Y así muchos momentos más. Las escenas de Legolas son espectaculares pero como son tan increíbles, y parecen de videojuego, le restan algo de espectacularidad (pero los fans seguro que los reciben con agrado igualmente). Peter consigue en “La batalla de los cinco ejércitos” que el dialogo sea eclipsado por la acción, y se agradece.
Howard Shore, al igual que en el capitulo anterior, compone temas muy novedosos que sólo al final, cuando comienza a enlazar ambas trilogías, suenan a material previamente escuchado. Pero quien te pone los pelos como escarpias es la dulce y asombrosa canción que interpreta Billy Boyd, el actor que interpretó a Pippin en la trilogía de “El señor de los anillos” (no seria de extrañar que se colara en la próxima edición de los Oscars).
En cuanto al reparto vuelve a destacar Richard Armitage (En el ojo de la tormenta) sobre el resto. En esta secuela Martin Freeman (Sherlock) no tiene tanta presencia, y Lee Pace (Guardianes de la galaxia) está un tanto desaprovechado y esperemos que hayan guardado algo de él para le versión extendida, pues su personaje también está algo desangelado. Evangeline Lilly (Perdidos) vuelve a robarnos el corazón una vez más y Cate Blanchett (El aviador) está simplemente espectacular y escalofriante en su breve intervención. Mención especial para el regreso de Christopher Lee (La invención de Hugo) y su espectacular doble, que repartes mandobles sin igual en otra de las grandes secuencias de este fin de fiesta.
Repasando el conjunto de las tres películas, observamos que se podía haber hecho una única gran pelicula (recortando ciertas tramas principales) o dos interesantes cintas sin inventarse historias o introducir personajes que no estaban en el texto original. “La batalla de los cinco ejércitos” funciona estupendamente como entretenimiento, pero al salir de la sala dos dudas me surgieron, ¿cuáles eran realmente los cinco ejércitos del titulo? y ¿cuándo va empezar Peter a rodar “El Silmarillion”?
Lo mejor: Como en la anterior entrega, la labor de Jackson para crear escenas de acción.
Lo peor: El personaje de Alfrid, muy cargante y totalmente vacío. Secundario ¿cómico? homologado.