CINE · AULLIDOS
Crítica de Lucy (2014)
Lucy
Crítica de Lucy
Vuelve “L"Enfant Terrible” del cine francés. Vuelve Luc Besson (El quinto elemento) con “Lucy”, una película que mezcla acción y ciencia ficción con un razonamiento un tanto lógico sobre la evolución del ser humano. Protagonizada por una Scarlett Johansson (“Los vengadores”) en estado de gracia y muy bien respaldada por unos secundarios de lujo, “Lucy” es un cinta que dará que hablar, ya que no está hecha para todos los paladares.
Besson nos cuenta en “Lucy” como una chica corriente acaba convirtiéndose en una especie de superhéroe debido a las casualidades del destino. Siguiendo la falsa premisa de que el ser humano sólo utiliza un 10% de su mente, Lucy es obligada a ejercer de mula de una droga muy potente que, injerida contra su voluntad, le hará ir ampliando ese porcentaje y desarrollando unos poderes descomunales que utilizará para su propia venganza.
Así podemos resumir un argumento que tiene mucho más trasfondo del que parece. Es quizá la primera película de Besson que nos deja un poso para pensar a la salida de sala. Y es que el director francés plantea hacia dónde parece que el ser humano actual tiende a evolucionar. Besson no pretender ser Terrence Malick y contarnos su versión particular de “El árbol de la vida”, pero quiere dar su opinión sobre el tema.
“Lucy” arranca con un plano de un simio bebiendo agua en un río. Un plano en clara referencia a “2001: Una odisea del espacio” de Stanley Kubrick, que tendrá su respuesta cerca del final de la cinta. Lo que sigue es una conversación entre dos personajes montada en paralelo con imágenes de una gacela siendo cazada por un leopardo. Toda una metáfora visual de lo que está ocurriendo y en qué va a desencadenar. Este recurso se usa constantemente durante todo el metraje para acelerar la acción, y es que “Lucy” dura 89 minutos, una delicia para los tiempos que corren. Pero donde realmente los fans de Besson lo van a gozar es en la secuencia de la persecución por París y los breves pero intensos tiroteos, y es que “Lucy” requiere de más acción, pero quizá no había más tiempo.
Lucy es un personaje que le viene a Scarlett Johansson como anillo al dedo. Su evolución, que acaba en revolución, no hubiera sido creíble en otra actriz. Comienza como una mosquita muerta para ir pasando por varios niveles de heroína, desde peleas a manejo de armas, sin olvidarnos de los poderes mentales. Sin lugar a dudas un buen precalentamiento para la ¿futura película? de “La viuda negra”. Johansson esta perfectamente escoltada por Morgan Freeman (Wanted) interpretando a un científico evolutivo que ejerce, en varios momentos de la cinta, de narrador a modo de documental. Es un auténtico lujo que la voz de dicho actor acompañe a las imágenes más “naturales” de la cinta. Otro que impresiona con tan solo una líneas de dialogo es el actor Min-sik Choi (Old Boy) sin duda uno de los villanos más interesantes de la temporada, que reclama más momentos en la cinta. Mención especial para Amr Waked (La pesca del salmón en Yemen), un actor que esta reclamando papeles más importantes.
En resumen “Lucy” se está vendiendo como una cinta de acción al uso, cuando es más una reflexión de la evolución del ser humano actual. Quienes participen del juego que plantea esta director, pasarán uno de los ratos más agradables de esta temporada. Por el contrario, aquellos que solo busquen una cara guapa repartiendo estopa, quizá salgan algo decepcionados.
Lo mejor: Todo el reparto esta increíble.
Lo peor: Se echa en falta alguna escena de acción más.