CINE · AULLIDOS
Crítica de Las últimas horas (2014)
These Final Hours
Crítica de Las últimas horas
El mundo se acaba y James se dirige a una fiesta para celebrar su llegada. No va muy sereno, las drogas, el alcohol, y su conciencia no le dejan tranquilo. En su camino rescata a una niña que se convierte en su “pepito grillo” particular. Esta es la premisa de “Las últimas horas”, una propuesta sencilla y efectiva que puede parecer trillada pero que nunca se había planteado de esta manera. Su director, Zak Hilditch, no se ha cortado un pelo a la hora de contar una historia romántica en medio de un caos donde el sexo, el alcohol, las drogas, y la violencia se han apoderado de la sociedad. El australiano muestra un retrato nada lejano de la sociedad en la que vivimos (recuerda mucho a España, pues pase lo que pase, seguiremos de fiesta).
Zak Hilditch puede ser bautizado como el Michael Bay australiano. Su puesta en escena no sólo recuerda al director de “Transformers”, el ritmo de la cinta es marca de la casa del director americano. La película arranca con conversaciones en off de gente despidiéndose, una clara referencia al 11S, pero al minuto las imágenes comienzan a dominar la pantalla y parece que estamos antes un trailer, que es el planteamiento de la situación de James. A continuación se pausa un poco para mostrarnos la situación de la niña, y volvemos a subir con esa fiesta épica y apocalíptica.
Hilditch no ha contado con un presupuesto holgado y es por ello que muchas situaciones ha tenido que resolverlas mediante planos generales para evitar que se viera el truco, algo loable y muy efectivo. Al igual que Bay, también es muy amigo de montarse pequeños videoclips con música épica de fondo en algunos momentos.
Otro de los puntos fuertes de la cinta son las creíbles interpretaciones de sus protagonistas, en especial James y la niña. Nathan Phillips (Atrapados en Chernobyl) no es solo un “guapazo” corriendo de un lado a otro, tiene momentos, como el que habla con su madre, muy convincentes. Angourie Rice, que interpreta a la pequeña, está perfecta. En este tipo de cintas, el niño puede resultar soso o cansino, pero ella se gana a la audiencia cuando entra en esa fiesta y sucumbe ante la presión de una señora “muy puesta”. Mención especial para la novia de James, interpretada por Sarah Snook, y ese momento en el bunker, donde se gana el odio del la audiencia.
En resumen, “Las ultimas horas” es una cinta que bien podría funcionar como blockbuster low coast, pues su historia, su dirección, y sus protagonistas son muy comerciales. Una pena que a nuestro país termine llegando en VOD y DVD.
Lo mejor: El ritmo.
Lo peor: Nada.