NOTICIAS THE BOY

Crítica de "The Boy: La Maldición de Brahms"

El éxito de la primera The Boy hace unos años se puede explicar porque jugaba con las expectativas del espectador, utilizando algunos trucos del cine gótico sobrenatural que estaba en plena fase de eclosión para darle la vuelta en un reverso inesperado que creó cierta división de opiniones, dando una nueva vida al concepto de muñeco maldito, tan explotado en esta época de Annabelles y Chuckys rebooteados. Lo más atrayente de una continuación de la anterior es que tras su final, planteaba muchas dudas sobre cómo se podía dar continuidad a esa historia y se ha optado casi por una mirada antológica, con la casa como hilo conductor y algunas improvisaciones. Sea como fuere la pasta cayó haciendo sonido de dólar y la secuela se hizo inmediatamente. Algo que es comprensible con la avalancha de títulos con muñecos en los últimos meses, a lo que se le sumaba un concepto que siempre combina bien, el nene malévolo.