CRÍTICA DE AULLIDOS (THE BREED)

Por Emilio Martínez
 
Los grandes directores han encontrado una forma de incrementar sus cuentas bancarias mientras están de vacaciones produciendo títulos de terror de escaso presupuesto, directores pseudo-desconocidos y repartos con pocos rostros familiares.

Sam Raimi ya puso su nombre el pasado año en la espantosa 'Boogeyman' y consiguió situarla en lo más alto de la taquilla americana. Lo de Tarantino este año fue todavía mejor: Tras ver el anterior trabajo de Eli Roth, 'Cabin Fever', se decidió a producir la salvaje 'Hostel' que costó apenas 5 millones de dolares y que sólo en los cines estadounidenses ha recaudó casi 50.

John Carpenter, Michael Bay han seguido sus pasos, e incluso Francis Ford Coppola se metió de productor en 'Jeepers Creepers 2'. Por lo que no era de extrañar que Wes Craven, el responsable de sagas tan exitosas como 'Pesadilla en Elm Street' o 'Scream', también hiciera sus pinitos en la producción. Y es que el nombre de Craven va unido a este 'Aullidos' ( que no hay que confundir con la obra licántropa que dirigió Joe Dante en 1981) que ha llegado a nuestras pantallas.

La historia de 'Aullidos' es bien simple: un grupo de jóvenes decide a pasar un fin de semana en una pequeña cabaña que hay en una isla, que en otro tiempo tuvo una zona de adiestramiento de perros lazarillos. Sin embargo, sus plácidas vacaciones se convertirán en una pesadillas cuando descubran que todavía quedan perros vivos, manipulados genéticamente, dispuestos a pegarse un buen banquete a su costa.

La premisa no es demasiado original. De hecho la manipulación genética en animales es un tema que está a la orden del día. Incluso el propio Dean R. Koontz lo trató brillantemente con perros en su novela 'Víctimas'. No obstante, prácticamente la totalidad de las películas de terror que se estrenan hoy en día destacan por no aportar nada nuevo. Sin embargo, lo que resulta chocante ya desde la secuencia inicial de 'Aullidos' es el tufillo a Serie-B que desprende la película así como su aspiración de ser un producto única y exclusivamente dedicado al entretenimiento. Apenas hay tiempo para pensar en la escena anterior cuando hay un nuevo ataque de los canes. No hay efectos especiales impresionantes, ni escenas espectaculares, pero tampoco se echan de menos.

El mayor problema con el que se enfrenta esta película, que apenas llega a los noventa minutos de metraje, es el momento en que los protagonistas tienen que hablar. No me interesan sus absurdos dialogos (ni creo que a nadie), no quiero saber quién le gusta a uno de los actores o a quién se quiere llevar a la cama y por qué. Los actores en una película como 'Aullidos' deberían hablar lo menos posible y centrarse en su papel: El de carne fresca para sus cazadores.

LO MEJOR: Su total ausencia de pretensiones. Entretiene.

LO PEOR: Que no sea muda.

 
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