CINE · AULLIDOS
Crítica de La Conspiración del Pánico (2008)
Eagle Eye
Crítica de La Conspiración del Pánico
‘La conspiración del pánico’ resulta un entretenimiento bastante inocuo, sobre todo si tenemos en cuenta lo ambicioso del proyecto y lo pretencioso de un guión que se aprovecha del estado paranoico que domina la actualidad. Tampoco funciona demasiado a nivel de crítica tecnológica, sobre todo cuando se descubre finalmente quién está detrás de toda la conspiración y el público se percata de estar ante una película de ciencia ficción (el recuerdo a ‘2001, una Odisea en el espacio’ es potente). En ese sentido funcionaba mejor la acción a raudales de ‘Enemigo Público’, quizás por el tono falsamente realista que usaba Tony Scott.
Sin duda tanto el comienzo como el final de ‘La conspiración del pánico’ remiten premeditadamente al cine de Hitchcock. El principio por la construcción de una situación en la que el héroe inocente será acusado y perseguido injustamente. Y el final por el obvio homenaje a ‘El hombre que sabía demasiado’. Sin embargo D.J. Caruso se aleja del espíritu del maestro al vertebrar el guión sobre las escenas de acción (brillantes en ocasiones) y no sobre el suspense.
El omnipresente Shia LaBeouf, aunque logra que el espectador se sienta identificado con sus vicisitudes (la cara de pringado que tiene el actor es universalmente auto-reconocible), pierde la credibilidad al convertirse en héroe de acción. Michelle Monaghan no da el pego como madre abnegada, Rosario Dawson se limita a pasar por allí en un papel intranscendente y Billy Bob Thorton se pasa con cara de malas pulgas y gritando media película (lo que viene siendo habitual en él).
En resumen, ‘La conspiración del pánico’ es un entretenimiento bien construido pero que pierde fuelle por lo inverosímil de ciertas partes de la trama y por su happy-end patriotero, forzado e innecesario (¿me ha parecido escuchar que alguien ha dicho ‘Spielberg’ por ahí?).