CINE · AULLIDOS
Crítica de Noche de Miedo (2011)
Fright Night
Crítica de Noche de Miedo
El remake de la mítica película vampírica de Tom Holland se salda con un balance más que positivo. Sus responsables han cogido la idea principal de aquella la han actualizado y la han añadido mejoras. No es una obra magna (como tampoco lo fue su predecesora) pero cumple con las expectativas generadas.
Marti Noxon, curtida en series como “Buffy” o “Angel”, reescribe el argumento de Holland adaptándolo a la actualidad: el vampiro ya no duerme en ataúd, vive en Las Vegas (donde se viva mas de noche que de día) y pasa de ser un tipo elegante a un macarra de barrio. Además el lavado de cara que no sólo afecta a la criatura, también lo sufren el resto de personajes. Es una película nueva pero mantiene la esencia, incluso la ya conocida escena de la discoteca, aunque aquí no tan efectiva.
Craig Gillespie (Lars y una chica de verdad) sabe mantener muy bien el tono de terror con tintes de comedia, y a la hora de narrar secuencia de acción también sabe resolverlas (atentos al intento de entrar en casa de los protagonistas por parte del vampiro y las consecuencias de esto, una sucesión de secuencias que no dan respiro, con plano secuencia y cameo de un actor conocido incluidos).
Todo esta muy bien arropado por la fotografía del español Javier Aguirresarobe (The road) quien equilibra muy bien los diferentes ambientes que se citan en la película: Las Vegas, muy luminosa, y el barrio en medio del desierto, muy frio y oscuro.
Para ser una conversión a 3D ha quedado estupendamente. No dejan de ser unas 3D de feria pero sorprenden en los momentos mas insospechados. Es decir, nos arrojan desde crucifijos a sangre a la platea y algunas veces hasta nos pillan desprevenidos.
Los actores principales están muy bien escogidos, desde el irlandés Colin Farrell (Tigerland), quien disfruta como un niño haciendo de vampiro, o Anton Yelchin (Star Trek 2009) que está bastante creíble en su versión de un “freak” que ha ligado con la guapa de la clase. Imogen Poots (Centurión) da mas presencia que su predecesora, y David Tennant (Doctor Who) y Christopher Mintz-Plasse, están muy cachondos en sus respectivos papeles (atentos a los comentarios sobre “Crepúsculo” de este último).
En resumen, estamos ante todo un ejemplo de lo que debe ser un remake: adaptar una historia a los tiempos que corren y hacerla entretenida a la audiencia actual. La versión de 2011 de “Noche de miedo” lo consigue, aunque como siempre , muchos defenderán el original.
Lo mejor: Es original respetando la versión antigua.
Lo peor: Toni Collete haciendo la misma madre de siempre.