Sentenciados a No-Muerte
Un repaso a algunos de los reclusos más celebres del cine de terror y fantástico.
LA NOCHE DEL DIABLO (The First Power, 1990), de Robert Resnikoff
Condenado: Patrick Channing, alias: “El asesino del pentagrama”
Cargos: Asesinar y sacrificar a numerosas personas.
Ejecución: Cámara de gas.
El detective Logan, con ayuda de la psíquica Tess Seaton, logró detener al satanista Patrick Channing, artífice de numerosos asesinatos rituales en Los Ángeles, y bautizado por la prensa como “el asesino del pentagrama” por su modus operandi: grabar a cuchillo una estrella de cinco puntas en el cuerpo de sus víctimas. Channing fue ejecutado en la cámara de gas, pero Satán le concedió el “primer poder” (el primero de tres, en relación a Jesucristo), la resurrección. Los asesinatos de Channing no habían hecho más que empezar, y como no, ahora con el detective Logan en su punto de mira.
Tarde y mal, “La noche del diablo” puso el petardo final a la ruidosa traca ochentera, despidiéndose del tono desenfadado, juvenil y delirante que caracterizó a una de las décadas más queridas por los aficionados, para mostrar las cartas de una nueva generación donde el slasher sería tratado con una mezcla de pudor y temor, camuflado en la etiqueta de thriller para no ser escupido por la calle, hasta que Wes Craven volviera a reinventar la rueda a mediados de los 90. “Trepidantes” escenas de acción, “sorprendentes” giros y “sangrientos” crímenes son los ases de este thriller sobrenatural con aroma a videoclub, sino a telefilm.
