Sentenciados a No-Muerte
Un repaso a algunos de los reclusos más celebres del cine de terror y fantástico.
BLACK DEVIL DOLL (2007), de Jonathan Louis Lewis
Condenado: Mubia Abul-Jama
Cargos: Asesinar y violar a 15 mujeres caucásicas.
Ejecución: Silla eléctrica.
Heather, sola y aburrida en casa, juguetea con su ouija en el preciso instante en que Mubia Abul-Jama, paramilitar revolucionario negro, es ejecutado en la silla eléctrica por sus múltiples crímenes. Sus últimas palabras le definen bien: “Me gusta comer culos blancos”. El alma de Mubia conecta con Heather y posee uno de sus muñecos, que además de cobrar vida, toma un aspecto afro, macarra y paramilitar. Puede que su cuerpo sea distinto, pero Mubia sigue siendo el mismo maniaco fumeta, pervertido, vicioso y soez. Heather se enamora perdidamente de él, hasta el punto de complacer su petición de “traerle más coños” a casa.
“Black Devil Doll” se yergue como sucesora espiritual de la “Black Devil Doll From Hell” setentera de Chester Turner. Una blaxploitation que ripea prácticamente todo de la mencionada, incluso la apariencia, entre música de sintetizador y filtros vintage, pero sin acercase a la asilvestrada repugnancia de la original. Mucho homenaje al grindhouse, muchas palabrotas, y sobretodo mucha hembra megatetona entrada en carnes, defienden este subproducto de incuestionable interés cinéfago.
