La censura sigue haciendo de las suyas y en esta ocasión tiene como protagonista al director coreano Kim Ki-Duk. Al parecer ha sido obligado por la Korean Media Rating Board (KMRB) a recortar metraje de 21 escenas de su último trabajo, MOEBIUS, para que esta pueda llegar a los cines de Corea del Sur.

La película cuenta la historia de un hombre que arrastrado por el deseo termina castrándose a sí mismo para expiar su tormento, un hijo que codicia lo que su padre posee, y una madre que, accidentalmente, asesina a su hijo.