El cuarto día fue, por las reacciones del público (a las que me arrejunto), el día oficial de “una de cal y otra de arena”, pero no adelantemos acontecimientos.

Por la mañana paseamos hasta la Fnac para cubrir tres eventos. Los chicos de “Cruel & Unusual”, uno de los sorpresones del festival, fueron los primeros en ponerse tras los micros. Charla sobre la película sin spoilear nada, y buenas expectativas. Justo después, el cuarteto de “Maldita Venganza” tomó el relevo. Los andaluces David Chamizo (director) y Antonio Moyano (productor), acompañados del actor protagonista, Chema Álvarez, y del mítico ilustrador Manuel Sanjulían (“Conan”, “Vampirella”), que hizo la portada en óleo para la película, dejaron ver un adelanto de lo que será su segunda película, en la que también actuará Manu Sánchez, habitualmente conocido por sus roles de monologuista y presentador de TV.

La Master Class de este año corrió a cuenta de David Ambit, paladín de la Compañía de FX por excelencia en España “InsideFX”, que recreó en directo para los asistentes el espeluznante maquillaje que hizo para “Metamorphose”, el cortometraje de Sergio Morcillo que compite en sección oficial de Nocturna. 60 minutos de profesionalidad en vivo.

Vamos con la tarde. LA TARDE del amor y el odio, del jugar a la ruleta rusa con las salas, de morir de asco o morir de amor, porque si algo se vio el jueves fue un contraste pantagruélico entre proyecciones paralelas, de extremo a extremo.

EL primer crossover fue entre “Cruel & Unusual” y “Silent Retreat”. La primera gustó muchísimo y fue despedida con aplausos sinceros; inteligente y original, tarda en arrancar, pero cuando lo hace a partir de la mitad es un no parar de sorpresas agradables hasta llegar a un final redondo. La otra cara de la moneda fue “Silent Retreat”, para muchos lo peor que ha pisado el festival hasta el momento, unánimemente odiada y lapidada. Una de esas películas donde no pasa nada de nada en ningún momento, vamos, lo ideal para ver en un festival.



(Fotograma de "Circus of the Dead")


Más de lo mismo a las 19:00, aunque esta vez se veía venir. Muchos fueron a tiro fijo y apostaron a caballo ganador, “La Matanza de Texas” se proyectó en la sala 1, remasterizada y con la presencia de su director, Tobe Hooper, que un día más acaparó toda la atención de los presentes. Obviamente lo petó, se vieron muchas caras famosas pululando por allí, y los fans enloquecieron con la presencia de su ídolo, que al final de la proyección se prestó a responder preguntas de algunos.

Peeeero… mientras tanto, en esa galaxia muy muy lejana que ayer fue la sala 2, tuvimos que lidiar con un desastre hiperlargo y amateur sobre payasos asesinos, “Circus of the Dead”, donde sólo se salva el actor que interpreta al líder de la banda, y de la que prácticamente sobran 3/4 de metraje, ya que a falta de una historia trabajada, lo que nos vino a vender Billy Pon fue una sucesión de gags encarrilados que supuestamente deberían ser malrolleros, pero que sólo despertaron aburrimiento e indiferencia por su pésima puesta en escena. La mitad de la sala se fue antes de terminar la proyección, y la otra mitad se quedó en sus butacas por mera pereza y amodorramiento.

Por último, y repitiendo la jugada, en la sala 1 la gente vio ese peliculón español llamado “La Cueva”, no apta para claustrofóbicos, acompañada del corto de Victor Matellano “La Cañada de los Ingleses”. Y mientras, los masocas afiliados a la sala 2, apostamos por la que supuestamente era la más esperada por los seguidores del Terror, “Lord of Tears”, que presentó su productora, adelantado por si acaso que se trataba de una película lenta, oscura y psicológica. Ni las advertencias ni el espectacular disfraz del Hombre Buho (Moloch) sirvieron para aplacar a un público impaciente y duro que empezó a largarse de la sala en estampida a partir de la enésima escena irrisoria entre la absurda pareja protagónica. Cuanto más siniestra se volvía la película, más imposible era de tomar en serio, y es que ni el Búho artrítico con complejo de Gozer el Gozeriano de “Cazafantasmas” ni la fantasma poser con sus selfies videocliperos y sus numeritos de pastillera, ayudaron precisamente a levantar una historia, que sin tanta chorrada arty hubiese quedado genial.



(Fotograma de Lords of Tears)