Sitges 2014: Resumen del día 5

Ayer fue el día de David Cronenberg, Oculus y Goodnight Mummy... El festival sigue avanzando y nosotros seguimos al pie del cañón
Maldito ecuador del festival, que castiga nuestros cuerpos por tan pocas horas de sueño y tantas carreras para llegar a los pases, pero maldice nuestra mente por ver el temido final más cerca. Queda todavía mucho cine por ver, así que vamos a por ello.

Los más madrugadores han visto la propuesta catalana L’altra frontera (André Cruz Shiraiwa, 2014), protagonizada por Ariadna Gil que también está presente en el festival. Una madre tendrá que hacer lo imposible para sobrevivir al campo de refugiados en el que vive con su hijo, con un trasfondo bélico detrás. Nada es lo que parece en ese campo, para una película que no ha entusiasmado precisamente, a la que mucha gente acusa de tramposa y de perderse, sobretodo en su segunda mitad.

El contraste ha llegado con un Auditori lleno de gente, en pleno martes a las 10 de la mañana. ¿Quién es capaz de congregar a tal nivel de espectadores? Pues el tito David Cronenberg, del que pasaban su última obra Maps to the Stars (David Cronenberg, 2014). Como siempre, Cronenberg es capaz de sacar su mirada ácida y radiografiar lo peor y lo aún más peor del ser humano, con un campo de cultivo perfecto como es el Hollywood actual.

Cronenberg puede atinar más o menos, pero nunca falla y siempre es capaz de incomodar a la audiencia, ya sea con carne o psicología. Alejado ya de su excelente etapa de thrillers, Maps to the Stars continúa un poco el camino de Cosmopolis, con puro diálogo y situaciones surrealistas que sacan lo peor de todos. Julianne More está espectacular, y en general todo su reparto (cof John Cusack cof) capta ese ambiente de falsedad y frialdad que debe pulular por la capital del cine. A pesar de que desvíe su camino tirando hacia el final y que los últimos trabajos del canadiense sean superiores, la película ha recibido un caluroso aplauso del público y todas las sensaciones generales son positivas. Bendito Cronenberg.

Jaime Marks is Dead (Carter Smith, 2014), la propuesta del director de Las Ruinas con el bullying de fondo ha conseguido dormir a una platea hastiada de su ritmo, su temática y su falta de fuerza. Cuesta encontrar opiniones positivas sobre ella y, en general, todos coinciden en que cuenta muy poco sobre un tema tan escabroso como es el maltrato mental y físico en el instituto.

Respuesta contraria ha dado Goodnight Mommy (Veronka Franz & Severin Fiala), una especie de Haneke macabro en forma de cuento, donde dos hermanos gemelos comenzarán a sospechar que su madre, recién llegada de una operación estética, no es la misma persona. A pesar de una trama previsible en muchos casos, la película ha conseguido encandilar a Sitges gracias a su malsana visión de la infancia, la espectacular fotografía y el buen temple que muestran sus directores. Que nadie se sorprenda cuando la anuncien en el palmarés con la mejor dirección de la sección oficial.

El Apocalipsis ha aterrizado en el Auditori gracias a la australiana These Final Hours (Zak Hilditch, 2014). Una lluvia de meteoritos causa una reacción en cadena que arrasa todo el planeta en poco más de un día; los habitantes de Australia reciben esta noticia sabiendo que en unas 12h la tormenta de fuego llegará y arrasará todo. Su protagonista intenta ir a una fiesta para acabar por todo lo alto, pero se cruzará una niña en su camino que le obligará a cambiar el rumbo de sus últimas horas.

Con una primera mitad de infarto y una segunda que desinfla parte del camino trazado, la película ha contado con más detractores que manos a favor. Por nuestra parte está clara: su primera media hora es excelente, sabe captar la atención y tiene un par de secuencias excepcionales. Lástima que ya se haya visto su temática unas cuantas veces, cosa que ha ahuyentado a gran parte de su audiencia.

La fiesta ha continuado con la, definida por su director, como “ciencia-ficción realista europea”, o en otras palabras la títulada How I Live Now (Kevin McDonald, 2014). Basada en el libro homónimo, una contenida Saoirse Ronan da piel a una joven que vive, primero desde la lejanía y poco a poco consumiendo su realidad, el inicio de una hipotética tercera guerra mundial. Fuertemente ligada con una realidad, como la de los casos de epidemias o terrorismo en tercer mundo, en la que vemos la tormenta a lo lejos y provoca esa angustia de ver venir las nubes en la lejanía.

El Auditori ha cerrado novedades con la inquietante Oculus (Mike Flanagan, 2013), la película de espejos malditos que expande la mitología ya creada por su director en cortometrajes y que ha dado un plato perfecto para los espectadores que buscaban género puro en el festival. Lo contrario que Spring (Justin Benson & Aaron Moorhead, 2014), un cruce de la saga Antes del amanecer con película de monstruo y que ha hecho delicias en su pase por el Retiro.

Lo siguiente que queda por delante no es moco de pavo: la esperada muñeca diabólica Annabelle, la roda-movie de exorcismos Asmodexia, así como lo nuevo de los directores de A l’Interieur, la inquietante Aux Yeux Des Vivants. También uno de los maratones del festival, con los pases de V/H/S Viral, ABCs of Death 2 y México Barbaro.

Todo esto sumado a la actualidad vivida momento a momento en nuestras cuentas de Twitter, @Aullidos y @aullidoslive, así como Facebook y el especial de Sitges en la web, donde podréis encontrar todas las críticas que surgen de esta edición.




Etiquetas: Sitges 2014