Crítica de "X-Men: Fénix Oscura". Una consolidada Patrulla X en acción.

La última peli de los X-Men llega en uno de los momentos más complicados tanto para el cine de súper-héroes en general como para el cine de Súper-Héroes de 20th Century Fox en particular, ya que por un lado Avengers:Endgame (T&J Russo, 2019) ha devorado en recaudación a todo producto análogo que ha pillado por delante, ya sea Shazam! (David F.Sandberg, 2019) o Hellboy (Neil Marshall, 2019) sumiéndolas en enormes e injustos agravios comparativos, independientemente de la calidad de éstas, y por otro, Disney ha adquirido Fox, lo que ha ocasionado que las franquicias Marvel de Fox pasen a segundo plano, se avoquen a su inminente cancelación/rebooteado por parte de Disney, o incluso, según se comenta, se modifiquen con el consiguiente retraso de estreno.

La peli ya ha nacido entre un montón de “yo lo que quiero ver es cómo introduce Disney/Marvel Studios su propia versión del universo mutante” , o “después de Endgame ya no me va a molar”, con lo que X-Men: Fénix Oscura empieza con un handycap que es casi imposible de alcanzar, lo cual es muy duro, ya que hablamos de un universo construido pieza a pieza desde antes de que los universos compartidos se planificasen tan minuciosamente como Marvel Studios hace ahora, y muy injusto, ya que hablamos de una franquicia que ha aportado tanto sabor, tanto estilo, y tanta variedad al mundo del cine de súper-héroes.



Ante la clásica pregunta de si estamos ante una de “las buenas” de la saga -del estilo de X2 (Bryan Singer, 2003), First Class (Matthew Vaughn, 2009), Días De Futuro Pasado (Bryan Singer, 2014), o la emocionante Logan (James Mangold, 2017)- o de “las malas” (que en la opinión del que escribe, no son tan malas) como X-Men:The Last Stand (Brett Ratner, 2006), X-Men Origins: Wolverine (Gavin Hood, 2009), o X-Men: Apocalypse (Bryan Singer, 2016), la respuesta variará bastante dependiendo de a quién se le pregunte.

En mi opinión, estamos claramente ante una de las buenas, llena de buena acción, inteligencia para llevar una buena historia adelante en que los personajes son lo primero, y todos tienen algo que decir, y momentos en que se sabe tocar la fibra sensible del espectador.

La historia es interesante, estimulante en lo dramático, muy inteligente a la hora de combinar la trama aventurera con la trama emocional, y muy variada en el sentido en que se abren dos líneas de antagonistas diferentes muy bien entrelazadas, y con la astucia de no necesitar una inmensa envergadura cósmica para estimular al espectador.

La dirección de Simon Kinberg es mucho más notable de lo que uno esperaría de alguien a quien conocemos más por su labor ejecutiva que técnica o creativa, y destaca su destreza en lo narrativo y su sabor en lo visual, ya que tanto la realización como el elemento visual (tanto en fotografía como en FX) es muy bueno.



Otro elemento interesante es la banda sonora del inmenso Hans Zimmer, que nos da un soplo de aire fresco después de un tema principal de John Ottman que empezaba a repetirse demasiado, y que, como suele conseguir siempre Zimmer, nos hace disfrutar de la música de cine de una manera más sensorial que los demás.

Y, por último, los actores son un diez de principio a fin. Desde unos McAvoy y Fassbender que ya se han ganado de sobra la titularidad en sus respectivos personajes, y los interpretan de manera tan cómoda que parece que los hubieran creados ellos, hasta unos jóvenes X-Men que nos dan mejores versiones que las que nos dieron sus contrapartidas pre-First Class (Sí, así de claro lo digo, Alexandra Shipp y Tye Sheridan hacen mejores Tormenta y Cíclope que Halle Berry y James Mardsen, de largo).


En definitiva, una bonita historia, que al igual que Logan en 2017, sabe a final, y que nos seguirá recordando a algunos que hay etapas que siendo una pena ver terminar, ha sido un gustazo poder haberlas vivido.

Lo Mejor: El prólogo nos da un vistazo a algo que los fans más puros no habíamos experimentado al completo. Una consolidada “Patrulla X” en acción.

Lo Peor: El/la villana principal, estando bien construida, no le saca todo el partido que podría a una actriz de la talla de Jessica Chastain.

Por Francis Díaz.

Etiquetas: X-Men - Marvel - Películas