"La Influencia": Entrevistamos a su director y protagonistas. Hoy estreno en cines.

La Influencia es la opera prima del director Denis Rovira, rodeado para la ocasión de intérpretes como Emma Suárez, Manuela Vellés o Alain Hernandez, todos comprometidos en una historia de encarnado drama humano que cuenta cómo la matriarca de una familia pretende perpetuarse a través de la brujería sobre su nieta, Claudia Placer (también en Veronica, de Paco Plaza). Para definirla, Denis Rovira recurre a los personajes: «Hablar de la película en términos de terror es importante pero primero tienes que empatizar con los personajes. La novela en que está basada muestra ese terror que surge en las relaciones interpersonales y era algo que quería llevar a la película». Se refiere a la obra de Ramsey Campbell publicada originalmente en 1988, hace más de 30 años, inspiración principal aunque retocada en los sucesivos guiones de la obra: «Nuestra gran apuesta es mantener a la influencia de cuerpo presente en lugar de desde el Más Allá como en la novela. Quería enseñar cómo se llega a desarrollar a un personaje oscuro a través de la pérdida, o cómo el miedo a lo desconocido de la niña la lleva a terrenos terroríficos, o esa madre que trata de salvar a su hija sin saber cómo… son miedos ancestrales, atávicos, que ya estaban en la novela».

«OJALÁ SE PARECIERA A HEREDITARY, ES UNA OBRA MAESTRA»
Denis Rovira, director

En este punto ya se hace casi inevitable la presión de comparar La Influencia con Hereditary, de Ari Aster, una constante en la mayoría de las reseñas: «Leí el guion de Hereditary mientras se estrenaba y pensé… qué putada, porque hay cosas similares. Pero en Hereditary la matriarca muere y el mal pasa de generación en generación: se parece más a la novela de Ramsey Campbell que la nuestra. En 2012 nuestro primer guion también era similar, pero por suerte cambiamos muchas cosas» Y destaca las que considera influencias o referencias más claras, sobre todo relacionadas con ese mal que se desarrolla en el ámbito familiar como en El Resplandor, Babadook, The Witch o Insidious. Sin embargo, Denis Rovira no reniega de la comparación: «Ojalá se pareciera a Hereditary, es una obra maestra». También es importante a efectos de resultado final que en el montaje definitivo falten entre veinte y treinta minutos que habrían alargado la película por encima de las dos horas: «Ahora tiene más ritmo e impacto, porque en la anterior se explican más cosas, aquí vamos más a la esencia. La otra versión también me gustaba, pero no se ha perdido nada de terror, solamente explicaciones. Ojalá se pueda sacar adelante una versión del director, pero no creo que pase».

El personaje elegido por Denis Rovira para encarnar el mal desde el seno del hogar fue nada menos que Emma Suárez, que debuta en el cine de género: Tenía la oportunidad de hacer algo que no he hecho nunca y sumergirme en el miedo, ha sido una experiencia muy gratificante. Me ha dado la oportunidad de ver rodar una película de género, que es un trabajo absolutamente laborioso: ver cómo tenemos todos un imaginario terrorífico que da muchos frutos si le das alas, enseguida empiezas a sugestionarte». Recuerda el exhausto proceso de caracterización (cinco horas para maquillaje y prótesis, dos para volver a su estado natural) y menciona como fundamentales retos el «trabajar la inmovilidad y enseñar cómo una víctima puede convertirse en verdugo por no poder asumir una tragedia». La película habla de la soledad, la enfermedad, la necesidad de permanecer, el miedo a la muerte, los conflictos familiares. Y por eso Denis Rovira le recomendó varias obras, entre ellas las propias Hereditary, Babadook o El Resplandor, para acercarla al resultado deseado.

«SER MALA ES CANSADO, PERO TAMBIÉN DIVERTIDO»
Emma Suárez

La actriz reconoce el peso del género en la faceta creativa a todos los niveles: «Es muy fácil y muy tentador irte al miedo que has sentido de niño, el tópico en tu cabeza de la bruja maligna… pero había que crear un personaje real afectado por un drama. Me daba miedo de mí misma, algo que nunca jamás me ha pasado: me metía en la cama con mi personaje». Victoria, la matriarca que maneja la familia desde su cama, donde yace en estado comatoso, puede ser una bruja pero tiene sentimientos: «Para intepretar un personaje no puedes juzgarlo, tienes que tratar de encontrar elementos que te acerquen a él. Siempre detrás de personajes que provocan rechazos hay un dolor, un trauma: como actriz, siento que tengo que acercarme a ese lugar, descubrir qué le ha sucedido. Y descubrí que mi personaje sufre, padece un sufrimiento terrible y quizá no es capaz de cargar sola con ello. Investigar territorios que no conozco me ha provocado muchísima curiosidad». Y remata: «Ser mala es cansado pero también divertido».

Manuela Vellés y Alain Hernández son en La Influencia la pareja que que acude al socorro de la hermana de Manuela (Maggie Civantos), incapaz de ocuparse sola del estado de su madre, y padres de Nora (Claudia Placer), objetivo prioritario del personaje de Emma Suárez. Manuela ya había hecho terror antes (trabajó con Balagueró en Musa, 2017), aunque destaca otros aspectos de su protagonista, Alicia: «Aquí soy víctima de terror, pero también guerrera. Me gusta cómo voy vestida en la película, es un personaje masculino, algo muy bruto y de mal humor, amargado, con algo de mala leche. Los hombres pueden tener ese tipo de carácter y a nosotras nos cuesta más. Era un reto, distinto a lo que he hecho». Reconoce que «el hecho de haber trabajado en terror» le ha dado «cierta experiencia en escenas de angustia o miedo», pero también reconoce que «cada proyecto y cada director es distinto». Manuela sabe de la importancia del personaje femenino en la película: «La mujer representa el amor, la ternura y el cobijo y cuando le das la vuelta y lo conviertes en el demonio puede ser lo más terrorífico», pero sobre todo destaca el aprendizaje de haberse embarcado en un proyecto así: «Aprendes que no puedes escapar del pasado. Este papel me ha vuelto a recordar lo importante de enfrentar los miedos». Y tiene palabras para Denis Rovira: «Le auguro un gran futuro, todos coincidimos en ello: para ser buen director tienes que tener muchos valores, no solo a nivel técnico o narrativo, en esta película se destaca todo: luz, maquillaje. Es una película muy completa».

«PARA CONTAR HISTORIAS DE TERROR AQUÍ MAESTROS QUE PODRÍAN HACER SOMBRA A CUALQUIERA»
Alain Hernández

Alain Hernández, a pesar de cómo su personaje crece en la historia hasta terminar resultando crucial, no se observa a sí mismo como el héroe en La Influencia: «La heroina es Alicia, que carga con todo el peso emocional durante toda la película. Mi personaje es mas terrenal, incrédulo, pero tiene más fuerza bruta. No lo considero un héroe, pero me gusta ser el acompañante y dar apoyo al personaje». En cuanto a Denis, se expresa en la línea de Manuela: «Es de los más entusiastas y positivos que me he encontrado, sabe de terror y sabe lo que quiere, pero también es flexible». Y para rematar, ambos reivindican el cine de género español, pero Alain va más allá: «La gran película de terror española en cuanto a presupuesto está por hacer, evidentemente: pero para contar historias aquí hay directores que son maestros, podrían hacer sombra a cualquiera y quizá sea solo una cuestión de recursos en secuencias determinadas. Tenemos maestros a la hora de crear tensión y terror».

Por Manuel Mañero