Malas noticias para los aficionados de Bioshock que llevamos años esperando una adaptación cinematográfica a la altura de lo que supuso el inolvidable videojuego creado por Ken Levine y su equipo.

Hace años Universal canceló la película que estaba preparando Gore Verbinski cuando estaba a ocho semanas de iniciarse el rodaje ya que era un título de un enorme presupuesto (hay que recordar que su historia transcurre en una ciudad bajo el agua) y que iba a tener calificación "R".

Esto llevó al estudio a plantearse el proyecto que finalmente fue cancelado hasta que Netflix lo rescató hace unos años y contrató a Francis Lawrence ("Soy Leyenda") para llevarla a cabo.



Sin embargo el productor de la película Roy Lee, ha confirmado hace unas horas que la Comic-Con que Netflix también ha decidido reducir mucho el presupuesto de "Bioshock" y realizar una versión mucho más pequeña.

Lee ha comentado que “Han reducido los presupuestos. Así que estamos haciendo una versión mucho más pequeña... La película será un punto de vista más personal, en lugar de un proyecto más grandioso y épico”."

Lo cierto es que esto hace pensar lo peor de este proyecto donde la ciudad de Rapture, con sus habitantes, sus Big Daddy y Little Sisters, deberían tener un aspecto imponente y grandilocuente (como era la propia Rapture).

El videojuego original cuenta como después de que un avión se estrellase contra las aguas heladas de un territorio inexplorado, un hombre encuentra una batisfera oxidada y desciende hasta Rapture, una misteriosa ciudad submarina.

Fundada como una sociedad ideal para un selecto grupo de científicos, artistas e industriales, el idealismo ya no tiene cabida. Ahora la ciudad está poblada de cadáveres, poderosos y salvajes guardianes vagan por sus calles mientras que pobres chiquillas saquean los cuerpos y ciudadanos genéticamente modificados que han perdido la cabeza y atacan a cualquiera que se cruce en su camino.