La abrupta cancelación del proyecto televisivo que pretendía resucitar el legado de la cazadora de vampiros más famosa de la televisión sigue dejando titulares. La directora ganadora del Oscar Chloé Zhao, responsable de dirigir el episodio piloto de "Buffy the Vampire Slayer: New Sunnydale", ha confesado no sentirse "sorprendida" por la reciente decisión de la plataforma Hulu de paralizar indefinidamente y descartar el lanzamiento de la serie.

Las declaraciones de la cineasta tuvieron lugar durante la reciente celebración de la gala de los Premios Oscar. Durante una pequeña entrevista concedida a los medios Variety y CNN desde la misma alfombra roja, Zhao quiso restarle dramatismo a la cancelación asegurando que pasó un tiempo increíble rodando junto a Sarah Michelle Gellar y el resto del equipo, añadiendo que "las cosas pasan por una razón y mantenemos nuestros corazones abiertos" para el futuro.



La visión del equipo creativo siempre se mantuvo fiel al respeto por el material clásico. "Nos vemos ante todo como los guardianes de la serie original. Nuestra prioridad para Sarah y para nosotros siempre ha sido ser fieles a los fans", explicó la directora, quien además prefirió mantener el misterio y no confirmar ni desmentir si tienen pensado ofrecer el proyecto y el episodio piloto ya grabado a otras plataformas de distribución.

Este revés supone el segundo gran intento fallido por revivir la franquicia en la última década. El proyecto, que buscaba funcionar como un "siguiente capítulo" en el universo de Buffy, contaba con un extenso reparto de jóvenes actores liderados por Ryan Kiera Armstrong en el papel de la nueva cazadora, quien iba a estar acompañada por intérpretes como Faly Rakotohavana y Sarah Bock bajo el guion firmado por las hermanas Zuckerman.



A pesar de contar con grandes nombres en la producción ejecutiva, como la propia Sarah Michelle Gellar o la cantante Dolly Parton, el piloto grabado hace meses no logró alcanzar las altas expectativas marcadas por la cadena Hulu y los estudios implicados, cerrando momentáneamente la puerta a un regreso televisivo en el que no estaba involucrado el creador original de la serie, Joss Whedon.