Llaman a la Puerta llega a Netflix. Crítica de la película de M.Night Shyamalan
Una de las mejores cintas en años del realizador de "El Sexto Sentido" y "Señales"
Netflix ha añadido a su catálogo Llaman a la Puerta, la película de M.Night Shyalaman protagonizada por Dave Bautista, Rupert Grint, Ben Aldrige y Jonathan Groff.
En ella la pequeña Wen y sus padres se van de vacaciones a una cabaña junto a un lago recóndito donde no esperan recibir visitas. Por eso resulta tan sorprendente la aparición del primer desconocido. Leonard es el hombre más corpulento que Wen ha visto jamás, pero también es tan amable que se gana su simpatía enseguida, por mucho que a la niña siempre le hayan prohibido hablar con extraños.
CRÍTICA DE "LLAMAN A LA PUERTA"
Han pasado años desde que M. Night Shyamalan nos regalase ‘La Visita’, una de sus mejores y más íntimas películas. Y parece que el director quiere volver a ese tipo de cine claustrofóbico, rodado en una sola localización y con pocos personajes, porque después de ‘Tiempo’ llega el turno de ‘Llaman a la puerta’.
Basada en ‘The Cabin at the End of the World’, la novela de Paul Tremblay, "Llaman a la puerta’ cuenta la historia de una niña y sus dos padres, retenidos a la fuerza por cuatro extraños que obligarán a la familia a tomar una dura decisión para evitar el apocalipsis, todo ello mientras se encuentran prácticamente aislados del mundo exterior en una cabaña de madera.
El reparto, formado por Dave Bautista, Jonathan Groff, Ben Aldridge, Nikki Amuka-Bird, y Rupert Grint, está especialmente notable y convincente, siendo uno de los puntos fuertes de la película, sumado al excelente trabajo del DOP Jarin Blaschke, responsable de otras cintas como "El faro" o "El hombre del norte", que nos regala una perturbadora película a plena luz del día con su genial labor como director de fotografía.
Pero nada de esto sería posible sin el liderazgo de Shyamalan. Fiel a sí mismo, el creador de ‘El Sexto Sentido’ vuelve a demostrar saber manejar el tono y el suspense con soltura, siendo todo un maestro a la hora de mover la cámara y jugar con el pequeño espacio donde transcurre la película, tanto que en ocasiones sentimos estar ante una inquietante obra de teatro.
Por si esto no fuese suficiente, la elegancia del cineasta a la hora de crear las muertes consigue que te duelan como al que más sin que apenas veamos nada de ninguna de ellas.
Shyamalan logra generar tensión y terror a plena luz del día en una obra muy superior a su anterior película, ‘Tiempo’, cuyo reparto está exquisito y en la que nos regala un ápice de esperanza en un mundo lleno de desaliento, guerras y cambios climáticos.
En ella la pequeña Wen y sus padres se van de vacaciones a una cabaña junto a un lago recóndito donde no esperan recibir visitas. Por eso resulta tan sorprendente la aparición del primer desconocido. Leonard es el hombre más corpulento que Wen ha visto jamás, pero también es tan amable que se gana su simpatía enseguida, por mucho que a la niña siempre le hayan prohibido hablar con extraños.
CRÍTICA DE "LLAMAN A LA PUERTA"
Han pasado años desde que M. Night Shyamalan nos regalase ‘La Visita’, una de sus mejores y más íntimas películas. Y parece que el director quiere volver a ese tipo de cine claustrofóbico, rodado en una sola localización y con pocos personajes, porque después de ‘Tiempo’ llega el turno de ‘Llaman a la puerta’.
Basada en ‘The Cabin at the End of the World’, la novela de Paul Tremblay, "Llaman a la puerta’ cuenta la historia de una niña y sus dos padres, retenidos a la fuerza por cuatro extraños que obligarán a la familia a tomar una dura decisión para evitar el apocalipsis, todo ello mientras se encuentran prácticamente aislados del mundo exterior en una cabaña de madera.
El reparto, formado por Dave Bautista, Jonathan Groff, Ben Aldridge, Nikki Amuka-Bird, y Rupert Grint, está especialmente notable y convincente, siendo uno de los puntos fuertes de la película, sumado al excelente trabajo del DOP Jarin Blaschke, responsable de otras cintas como "El faro" o "El hombre del norte", que nos regala una perturbadora película a plena luz del día con su genial labor como director de fotografía.
Pero nada de esto sería posible sin el liderazgo de Shyamalan. Fiel a sí mismo, el creador de ‘El Sexto Sentido’ vuelve a demostrar saber manejar el tono y el suspense con soltura, siendo todo un maestro a la hora de mover la cámara y jugar con el pequeño espacio donde transcurre la película, tanto que en ocasiones sentimos estar ante una inquietante obra de teatro.
Por si esto no fuese suficiente, la elegancia del cineasta a la hora de crear las muertes consigue que te duelan como al que más sin que apenas veamos nada de ninguna de ellas.
Shyamalan logra generar tensión y terror a plena luz del día en una obra muy superior a su anterior película, ‘Tiempo’, cuyo reparto está exquisito y en la que nos regala un ápice de esperanza en un mundo lleno de desaliento, guerras y cambios climáticos.
Añade a Aullidos como fuente preferida en Google
