Oso Vicioso llega a Netflix. Crítica de la película de Elizabeth Banks
Un festival del caos vertiginoso lleno de extremidades colgando, cabezas cortadas e intestinos derramados
Netflix ha incorporado a su catálogo Oso Vicioso, la película dirigida por Elizabeth Banks y protagonizada entre otros por Keri Russell, Christian Convery, Ray Liotta y Margo Martindale.
La película está inspirada en la historia real del accidente de avión que en 1985 hizo que un traficante de drogas perdiese la cocaína que transportaba y que acabaría siendo ingerida por un oso negro. Policías, delincuentes, turistas y adolescentes que se encontrarán con un super depredador de 230 kilos que ha tragado una enorme cantidad de cocaína y que se haya en un frenesí destructivo en busca de más polvo… y mucha sangre.
CRÍTICA DE OSO VICIOSO
En 2019 Elizabeth Banks dirigió una nueva versión de ‘Los Ángeles de Charlie’ que, lamentablemente, fue un fracaso de crítica y público. Pero la actriz y directora está de vuelta, y lo hace por todo lo alto con una de las historias (reales) más locas ever convertida en película, ‘Oso Vicioso’.
El título, como pasó con ‘Serpientes en el avión’, lo dice todo. Es el año 1985,un traficante de drogas pierde la cocaína que transportaba y esta acaba siendo ingerida por un oso negro. Narrada en tono de comedia, la película se ambienta en un parque nacional dentro de un bosque de Georgia y sigue a un variopinto grupo de policías, delincuentes, turistas y adolescentes que se encontrarán frente a frente con este peligroso animal de 230 kilos después de haberse tragado una enorme cantidad de droga, lo que le ha sumido en un frenesí destructivo en busca de más polvo blanco y mucha sangre, convirtiéndolo en una extraña mezcla entre bestia descontrolada y Jason Voorhees.
Basada en un guión de Jimmy Warden, lo mejor de ‘Oso Vicioso’ es que se trata de una broma constante que te invita a reírte con ella y de ella. Los productores siguen en la misma línea de ‘M3gan’ con este nuevo proyecto, pero lo que las hace diferentes es que mientras que la cinta de la muñeca robot evitó tener demasiada violencia en pantalla, ‘Oso Vicioso’ se regodea en ella, teniendo bastante inspiración en algunos de los más famosos slashers de los ochenta.
Cada uno de los personajes humanos de la cinta tiene sus propias razones para deambular por el parque, y aunque son muy conscientes de qué hacer en ese ambiente en circunstancias normales, ninguno de ellos tiene idea de qué hacer frente a un oso cuyo objetivo principal es retozar, encontrar más coca, y destrozar todo y a todos los que se interpongan en su camino.
Sin duda, ‘Oso Vicioso’ nos regala una energía similar a la que hizo de ‘Deep Blue Sea’ un clásico instantáneo, siendo una película simple pero brillantemente escandalosa, todo un festival de caos vertiginoso lleno de extremidades colgando, cabezas cortadas e intestinos derramados, todo ligeramente suavizado por unos personajes con mucho carisma y hasta momentos con una sensibilidad Spielbergiana.
Sin embargo, para disfrutar realmente de la película, el espectador debería ir a la sala de cine teniendo una alta tolerancia para la ridiculez pura, sabiendo que simplemente va a disfrutar, reírse y desconectar. Y estamos aquí listos para ello.
Lo mejor: La secuencia de la ambulancia.
Lo peor: por momentos, puede parecer una película de una sola broma estirada.
Por Pablo S.Pastor.
La película está inspirada en la historia real del accidente de avión que en 1985 hizo que un traficante de drogas perdiese la cocaína que transportaba y que acabaría siendo ingerida por un oso negro. Policías, delincuentes, turistas y adolescentes que se encontrarán con un super depredador de 230 kilos que ha tragado una enorme cantidad de cocaína y que se haya en un frenesí destructivo en busca de más polvo… y mucha sangre.
CRÍTICA DE OSO VICIOSO
En 2019 Elizabeth Banks dirigió una nueva versión de ‘Los Ángeles de Charlie’ que, lamentablemente, fue un fracaso de crítica y público. Pero la actriz y directora está de vuelta, y lo hace por todo lo alto con una de las historias (reales) más locas ever convertida en película, ‘Oso Vicioso’.
El título, como pasó con ‘Serpientes en el avión’, lo dice todo. Es el año 1985,un traficante de drogas pierde la cocaína que transportaba y esta acaba siendo ingerida por un oso negro. Narrada en tono de comedia, la película se ambienta en un parque nacional dentro de un bosque de Georgia y sigue a un variopinto grupo de policías, delincuentes, turistas y adolescentes que se encontrarán frente a frente con este peligroso animal de 230 kilos después de haberse tragado una enorme cantidad de droga, lo que le ha sumido en un frenesí destructivo en busca de más polvo blanco y mucha sangre, convirtiéndolo en una extraña mezcla entre bestia descontrolada y Jason Voorhees.
Basada en un guión de Jimmy Warden, lo mejor de ‘Oso Vicioso’ es que se trata de una broma constante que te invita a reírte con ella y de ella. Los productores siguen en la misma línea de ‘M3gan’ con este nuevo proyecto, pero lo que las hace diferentes es que mientras que la cinta de la muñeca robot evitó tener demasiada violencia en pantalla, ‘Oso Vicioso’ se regodea en ella, teniendo bastante inspiración en algunos de los más famosos slashers de los ochenta.
Cada uno de los personajes humanos de la cinta tiene sus propias razones para deambular por el parque, y aunque son muy conscientes de qué hacer en ese ambiente en circunstancias normales, ninguno de ellos tiene idea de qué hacer frente a un oso cuyo objetivo principal es retozar, encontrar más coca, y destrozar todo y a todos los que se interpongan en su camino.
Sin duda, ‘Oso Vicioso’ nos regala una energía similar a la que hizo de ‘Deep Blue Sea’ un clásico instantáneo, siendo una película simple pero brillantemente escandalosa, todo un festival de caos vertiginoso lleno de extremidades colgando, cabezas cortadas e intestinos derramados, todo ligeramente suavizado por unos personajes con mucho carisma y hasta momentos con una sensibilidad Spielbergiana.
Sin embargo, para disfrutar realmente de la película, el espectador debería ir a la sala de cine teniendo una alta tolerancia para la ridiculez pura, sabiendo que simplemente va a disfrutar, reírse y desconectar. Y estamos aquí listos para ello.
Lo mejor: La secuencia de la ambulancia.
Lo peor: por momentos, puede parecer una película de una sola broma estirada.
Por Pablo S.Pastor.
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