Esta semana comenzamos con una magnífica noticia para el fantástico español con el nacimiento de Noir Hollow, un nuevo sello español independiente de cine de terror que apuesta por una experiencia sensorial intensa. Especializado en cine de género, Noir Hollow desarrollará proyectos de terror con impacto directo en el espectador.

Fundado por Fede Pajaro y Carlota Amor, el sello apuesta por propuestas que prioricen la atmósfera, la tensión y una puesta en escena artesanal, recurriendo para ello a efectos orgánicos—látex, prótesis, sangre...—. Noir Hollow propone así un cine físico, visceral y sensorial, que invite al espectador a viajar de lo narrativo a la experiencia, y que cuestione los límites de la corrección política predominante, dando cabida a lo incómodo, lo excesivo y lo perturbador.



De este modo Noir Hollow reivindica los orígenes del género y la experiencia sensorial a través de la pantalla, frente a la fórmula actual, dando prioridad a un cine donde el espectador es parte de la vivencia.

Noir Hollow participará en el Fantastic Pavilion del Marché du Film —uno de los principales mercados cinematográficos del mundo— que acogerá Cannes del 12 al 29 de mayo, donde "La casa de los monstruos" celebrará su Market Premiere el próximo 18 de mayo. Esta presentación marcará la primera puesta de largo del sello ante la industria internacional.



La película, de la que os mostramos hace unos días sus primeras imágenes, ha sido escrita y dirigida por David Hebrero y protagonizada por Antonio Resines, Jaime Lorente y Eva Isanta.



En ella, tras años lejos de su familia, Goio regresa a la casa familiar para cuidar a su padre enfermo durante una noche. Lo que parecía un simple reencuentro pronto se transforma en una pesadilla: los secretos familiares, viejos rencores y traumas enterrados resurgen, y la presencia de su hermano, que jamás logró marcharse, convierte cada habitación en un laberinto de horror y secretos.

Susurros que parecen hablar por sí solos, y recuerdos violentos que se sienten tan vivos que sangran sobre el presente. Los “monstruos” de la familia, antes invisibles, se manifiestan con fuerza aterradora, dejando claro que en esta casa, los monstruos nunca descansan.