Crítica de "Spider-Man Brand New Day", pura diversión palomitera
La nueva entrega protagonizada por Tom Hollando llega a nuestras pantallas
Tom Holland nos trae su séptima aparición peliculera como Spider-man, y su cuarta peli en solitario como el héroe de Marvel, convirtiéndose así en el actor que más veces y durante más tiempo ha interpretado al personaje -nada menos que 10 años en el papel- y el primero en traernos un “Spider-man 4”.
Este dato es curioso teniendo en cuenta que es la versión menos canónica respecto al lore del personaje: Sin tío Ben, con una tía May joven, sin carrera de fotógrafo, sin Daily Bugle, sin Robbie Robertson, sin Gwen Stacy ni Mary Jane (porque, sí, Zendaya interpreta a una MJ que no es Mary Jane), sin el egoísmo característico del Peter Parker de los cómics originales, porque sí, el Peter de los cómics tenía cierto venenillo, esa mezquindad que este Superboy de poderes arácnidos que nos brinda Tom deja de lado para ofrecernos a un joven encantador que endulza todo lo que toca. Y eso en su conjunto, y en especial en esta película, no es nada malo, porque esa bondad que inspira a los demás es no sólo un cambio bien llevado en toda la saga, sino un aliciente especial en esta peli.
La cinta nos ofrece una historia genuina, muy conectada en lo dramático con los eventos de la anterior, en que todo el mundo se ha olvidado de Peter Parker, convirtiendo su aventura de esta peli en una cruzada más solitaria, en que posee aliados técnicos con los que no llega a tener un verdadero vínculo emocional.
A partir de ahí, la historia es totalmente ajena al elemento multiversal que provocó el estatus de soledad actual de Peter, centrada en un villano inquietante que puede poseer a quien quiera, al más puro estilo de la peli de Denzel Washington Fallen (Gregory Hoblit, 1998) que pondrá en marcha tanto a Peter como su yo enmascarado en una aventura muy completa, con un elenco de secundarios muy estimulante, y muy bienvenidas apariciones de otros personajes de Marvel, como Hulk y Punisher, que dadas sus diferentes “lineas de difusión”, nunca habían coincidido en una misma producción, y era precisamente Spidey el personaje perfecto para enlazarlos, y la ocasión perfecta para conseguir que este Spider-man, sin perder sus características propias, adquiera un sabor más similar al personaje del cómic.
La música de Giacchino es, como siempre, genial, y merece una mención especial la labor del director al traernos por un lado un montaje inicial de puro sabor a Spider-man y unos títulos de crédito finales de corte discreto más próximos al cine indie contemporáneo que a las intros de motion graphics estilo Nickelodeon que nos brindaron las anteriores.
Sin duda "Spider-Man: Brand New Day" es todo un producto palomitero que dejará con ganas de más... Y ojito a los post-créditos.
Por Francis Díaz.
Este dato es curioso teniendo en cuenta que es la versión menos canónica respecto al lore del personaje: Sin tío Ben, con una tía May joven, sin carrera de fotógrafo, sin Daily Bugle, sin Robbie Robertson, sin Gwen Stacy ni Mary Jane (porque, sí, Zendaya interpreta a una MJ que no es Mary Jane), sin el egoísmo característico del Peter Parker de los cómics originales, porque sí, el Peter de los cómics tenía cierto venenillo, esa mezquindad que este Superboy de poderes arácnidos que nos brinda Tom deja de lado para ofrecernos a un joven encantador que endulza todo lo que toca. Y eso en su conjunto, y en especial en esta película, no es nada malo, porque esa bondad que inspira a los demás es no sólo un cambio bien llevado en toda la saga, sino un aliciente especial en esta peli.
La cinta nos ofrece una historia genuina, muy conectada en lo dramático con los eventos de la anterior, en que todo el mundo se ha olvidado de Peter Parker, convirtiendo su aventura de esta peli en una cruzada más solitaria, en que posee aliados técnicos con los que no llega a tener un verdadero vínculo emocional.
A partir de ahí, la historia es totalmente ajena al elemento multiversal que provocó el estatus de soledad actual de Peter, centrada en un villano inquietante que puede poseer a quien quiera, al más puro estilo de la peli de Denzel Washington Fallen (Gregory Hoblit, 1998) que pondrá en marcha tanto a Peter como su yo enmascarado en una aventura muy completa, con un elenco de secundarios muy estimulante, y muy bienvenidas apariciones de otros personajes de Marvel, como Hulk y Punisher, que dadas sus diferentes “lineas de difusión”, nunca habían coincidido en una misma producción, y era precisamente Spidey el personaje perfecto para enlazarlos, y la ocasión perfecta para conseguir que este Spider-man, sin perder sus características propias, adquiera un sabor más similar al personaje del cómic.
La música de Giacchino es, como siempre, genial, y merece una mención especial la labor del director al traernos por un lado un montaje inicial de puro sabor a Spider-man y unos títulos de crédito finales de corte discreto más próximos al cine indie contemporáneo que a las intros de motion graphics estilo Nickelodeon que nos brindaron las anteriores.
Sin duda "Spider-Man: Brand New Day" es todo un producto palomitero que dejará con ganas de más... Y ojito a los post-créditos.
Por Francis Díaz.
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