AULLIDOS.COM

Entra o crea tu cuenta gratis

Entra con Google o con tu correo y elige tu nombre e icono.

o

CINE · AULLIDOS

Crítica de El juego de Ender (2013)

Ender´s Game

Crítica de El juego de Ender

Desde que en 1986 se publicar la novela “El juego de Ender” de Orson Scott Card han sido muchos los estudios, y directores, que han intentado llevarla a la gran pantalla. Finalmente el director sudafricano Gavin Hood (a quien le debemos “X-Men orígenes: Lobezno”), avalado por los estudios Odd Lot Entertainment y Summit Entertainment, han conseguido trasladar a la pantalla la novela que el mismo escritor dijo que era inadaptable (y no le faltaba razón al hombre).

En un futuro lejano la humanidad se enfrenta al exterminio total por parte de una raza extraterrestre que ya nos ha atacado un par de veces. Un joven algo especial llamado Ender, al que hace tiempo la flota internacional vigila de cerca, es reclutado para una escuela de donde saldrán los capitanes que dirigirán la ofensiva contra dichos extraterrestres.

Aunque a priori el argumento pueda parecer interesante, visto en pantalla resulta repetitivo hasta la saciedad. La película arranca muy bien, como si de una versión futurista de “La chaqueta metálica” para jóvenes se tratara, pero cada vez el entrenamiento se hace más monótono y repetitivo y cuando llega el clímax final no sorprende, pasa sin más en un suspiro. Tampoco ayuda que la cinta no profundice en temas que en un principio puedan parecer importantes, como la relación de Ender con su hermana, o detalles que quedan en el aire para ser respondidos (o no) en futuras secuelas. La saga Ender se compone de cuatro libros, más relatos cortos, más cruces de caminos, así que si la película funciona, nos encontraremos ante una autentica fabrica de generar secuelas.

Gavin Hood, quien en su día parecía una joven promesa al dirigir la cinta ganadora del Oscar a la mejor película extranjera “Tsotsi”, vuelve a intentar asombrar al espectador sin conseguirlo. La puesta en escena minimalista tampoco le ayuda ni en la secuencias de acción, que al igual que el guion, son repetitiva y le falta un toque de mala leche que le vendría estupendamente a la película.

Sorprende que una cinta fantástica tan esperada sea una producción casi “independiente”. Es decir, para ahorrar presupuesto para contratar estrellas de renombre, apenas vemos extraterrestres o elementos del especio que nos asombren. Sólo con ver el maquillaje que luce el actor Ben Kingsley (Iron Man 3) sabréis a que me refiero.

En el apartado artístico hay que reseñar el interesante trabajo de la pareja juvenil formada Asa Butterfield (La invención de Hugo) y Hailee Steinfeld (Valor de ley). El primero sostiene muy bien la mirada en plano (atentos al momento dramático con el personaje de Bonzo Madrid). La segunda para tener un personaje un tanto desdibujado se deja notar. No podemos decir lo mismo de Harrison Ford que en sus primeros minutos de película llega a ser sonrojante con ese look a lo "granjero busca esposa". Ben Kingsley parece que no quiere hacerle sombra a Ford, y se dedica a poner cara de circunstancia durante sus apariciones.

En resumen, quizá esperábamos mucho más de esta adaptación o quizá íbamos con una idea preconcebida. Pero olvidándonos de ese matiz y reposándola unos días, “El juego de Ender” solo entusiasma en los momentos que pretende ser más duros, donde se nos cuentan el adiestramiento de los niños para la batalla. El resto es un quiero y no puedo.

Lo mejor: Lo referente al entrenamiento y el primer juego.

Lo peor: La poca personalidad que pone Gavin Hood en su dirección (una vez más).