Sentenciados a No-Muerte
Un repaso a algunos de los reclusos más celebres del cine de terror y fantástico.
PRESIDIO (Prison, 1988), de Renny Harlin
Condenado: Charles Forsyth
Cargos: Un asesinato que no había cometido.
Ejecución: Silla eléctrica.
Charlie Forsyth fue ejecutado en 1956 por un crimen que no había cometido. Por el contrario, su ejecutor, Eaton Sharpe, fue ascendido a alcaide de la prisión Creedmore. Aunque la sala de ejecuciones fue sellada, los remordimientos no dejaron de atormentar a Sharpe. Sus pesadillas se materializan 30 años después, cuando a unos presos se les ordena derribar los muros de la cámara. El espíritu eléctrico de Forsyth es liberado sin querer, y pronto toda la cárcel queda expuesta a su ira descontrolada, especialmente el alcaide.
¡Sorpresa! Otra más de 1988… ese año deberían haber repuesto los gimmicks eléctricos de William Castle en las butacas de los cines, hubieran quedado niquelados. Renny Harlin redunda en la misma historia de sus coetáneas, con más tacto y tino, mejor puesta en escena, y un enfoque más serio y oscuro, pero sin suficientes alardes como para desmarcarse del (encantador) tufillo a serie B. Lejos de sus virtudes implícitas, “Prison” siempre será recordada por ser una de las primeras películas de Viggo Mortensen.
