Entrevistamos a Samara Weaving, protagonista de "Noche de Bodas"

Hablamos con la actriz australiana de la divertidísima "Noche de Bodas" que este fin de semana llega a nuestros cines
Empeñada en significarse como uno de los grandes nombres del terror en este 2019, la australiana Samara Weaving destaca por encima de cualquiera en la sorprendente y vertiginosa Noche de Bodas (Matt Bettinelli-Olpin & Tyler Gillett). Samara Weaving interpreta a Grace, una novia a la fuga involuntaria perseguida por su familia política, que cree que debe asesinarla antes del amanecer para evitar una maldición que pesa sobre ellos desde hace generaciones. Noche de Bodas, proyectada estos días en el Festival de Sitges, se estrena en España mañana 11 de octubre. Su protagonista nos atiende en exclusiva y profundiza en detalles de su vibrante personaje:

Encajas a la perfección en el papel de final girl, como vimos en The Babysitter. ¿Es algo con lo que te sientas especialmente cómoda?

Estoy intentando cambiar ‘final girl’ por ’final woman’ porque, ya sabes, estamos en 2019. Creo que la diferencia con The Babysitter es que allí hacía el papel de antagonista y ahora, en Noche de Bodas, es la primera vez que hago el papel de protagonista en este género.



No te habrás inspirado en tu propia experiencia para este papel, ¿verdad?

Creo que es una película muy surrealista, nunca me ha pasado nada parecido personalmente y estoy muy agradecida por ello (risas). La imaginación y el maravilloso guion que escribieron Guy Busick y Christopher Murphy fue suficiente, fue fantástico trabajar con ellos. Nos preparamos mucho antes de empezar, así que creo que así hicimos la mejor película que pudimos y no pudimos pasarlo mejor haciéndola.

¿Prefieres que la gente la tome por una película compleja o sólo divertida?

Creo que puede ser las dos cosas, y tiene muchas capas. Creo que en la superficie es una película muy divertida y de miedo. Totalmente una típica comedia de miedo. Pero debajo de esto hay una declaración sociológica. Para mí no es más que la historia de una mujer que sólo quiere tener su propia familia y a la vez encontrar que es válida por sí misma.

¿Qué te costó más durante el rodaje?

Lo más difícil fue el frío. Grabamos en Toronto en medio del invierno, y cuando rodábamos los exteriores siempre estaba nevando. Así que intentar mantenernos calientes fue lo más exigente.

¿Es tan desafiante sostener la mirada a Andie MacDowell como parece en la película?

Nos divertimos mucho, es un ser humano encantador. Es maravillosa, divertida. No puedo decir nada malo de nadie. Salíamos a cenar, a tomar café. Hacía que todo el mundo a su alrededor estuviese relajado y fue una delicia trabajar con ella.



Aunque es pronto, ¿crees que tu personaje podría desarrollarse mejor en una secuela?

Sí, he pensado que podría haber una secuela, es decir, podría hacerlo. Pero a la vez quiero seguir probando cosas nuevas. Ya sabes, es como si acabara de llegar a la ciudad.

¿Cómo disfrutaste la metáfora sobre lo difícil que es encajar en una nueva película?

Fue divertidísimo, piensa que la familia Les Domas es realmente perversa. Los ves en el hall, posando encantadores, y en el fondo tu mente te recuerda que lo que realmente quieren es terminar contigo.

Por Manuel Mañero.