Crítica de "Spiral: Saw". Ha llegado la hora de volver a jugar.
La novena entrega de la franquicia creada por James Wan y Leigh Whannell que podremos ver en cines el próximo viernes 21 de mayo.
James Wan abrió en 2004 el penúltimo gran melón del cine de terror de masas con ‘Saw’, una original adaptación de un corto previo que rompió la taquilla mundial y recuperó para el fan casual el concepto de explotaition de la mano del gore peor disimulado. Desde los slashers noventeros, y justo antes de la irrupción de los fenómenos ‘Paranormal Activity’ (2007) y el Warrenverse iniciado por ‘The Conjuring’ en 2013 no se veía nada parecido: thrillers policiacos oscuros con acompañamiento de casquería, un villano verdaderamente despiadado -al nivel de los serial killers ochenteros, pero sin trasfondo- y sobre todo, un acompañamiento de humor negro y muertes irónicas muy del estilo de lo que vimos en el mejor Freddy Krueger. La fórmula encajó: ocho secuelas -nueve con la actual-, toda una iconografía dedicada a los tropos de la franquicia y la emergencia de un nuevo psicópata icónico, Jigsaw, carne también de innumerables parodias y referencias. Como para no aprovechar el tirón.
Cierto es que la saga fue flaqueando con el paso de las películas y, como no podía ser de otra forma, la falta de ideas resultó en una promesa de reboot que al final no ha sido para tanto, como es este ‘Spiral: Saw’ con Chris Rock y Samuel L. Jackson. Se especuló desde el comienzo con si esta sería, como también parece tendencia en el género, una nueva vuelta de tuerca a una idea que ronda las dos décadas de estrenos y resultados desiguales. Pero no: ’Spiral’ no sólo es una entrega de continuidad sino que además esconde numerosos easter eggs y pequeños homenajes a las películas anteriores, algunos más obvios que otros.
La designación de Chris Rock para el papel protagonista sí ofrece algunas lecturas: la primera, la necesidad de consagrar ‘Saw’ al género de thriller. Un policía rebotado de un episodio de sabotaje dentro del cuerpo durante una operación que casi le cuesta la vida -y que revela por cierto una connotación racista evidente- al frente de la investigación de la primera muerte (brutal) de la película. Pero la elección del actor y el arquetípico arco de su personaje también guiña el ojo no sólo a la siguiente entrega de la franquicia, sino que busca de manera transparente acomodar el horror a la descarga cómica, buscando probablemente desligarse de manera definitiva de ese body horror psicológico que rozó el torture porn en algunas de las entregas de la saga.

‘Spiral’ no reinicia la historia de ‘Saw’ pero sí ofrece una cláusula de reinterpretación, abriendo la puerta a una reformulación que podría intentar prolongar el éxito de la idea original. Aunque sigue estando más cerca de ‘Seven’ o ‘Maniac’ que de lo que toda una generación interpreta que es ‘Saw’, la impronta de toda la cultura pop asociada es innegable y toda la intrahistoria ayuda a situar lo que desde luego suponía un desafío hercúleo, que era no desentonar especialmente dentro de la ya vasta colección de películas de su microcosmos. Y dicho sea de paso, alivia hasta cierto punto comprobar que en mitad del debate sobre la readaptación del terror, hay esquemas que siguen funcionando por la vía funcional: asesinatos de crueldad insondable, giros apropiados, pistas falsas, diálogos inspirados y finales abiertos a perpetuidad.
Lo mejor: Chris Rock le pone muchas ganas a su personaje. Las muertes ya no son el centro de la historia y existe cierto desarrollo dramático.
Lo peor: La asociación visual y narrativa al universo Saw puede resultar en un shock para quien espere encontrarse algo especialmente nuevo o rompedor.
Por Manuel Mañero.
Cierto es que la saga fue flaqueando con el paso de las películas y, como no podía ser de otra forma, la falta de ideas resultó en una promesa de reboot que al final no ha sido para tanto, como es este ‘Spiral: Saw’ con Chris Rock y Samuel L. Jackson. Se especuló desde el comienzo con si esta sería, como también parece tendencia en el género, una nueva vuelta de tuerca a una idea que ronda las dos décadas de estrenos y resultados desiguales. Pero no: ’Spiral’ no sólo es una entrega de continuidad sino que además esconde numerosos easter eggs y pequeños homenajes a las películas anteriores, algunos más obvios que otros.
La designación de Chris Rock para el papel protagonista sí ofrece algunas lecturas: la primera, la necesidad de consagrar ‘Saw’ al género de thriller. Un policía rebotado de un episodio de sabotaje dentro del cuerpo durante una operación que casi le cuesta la vida -y que revela por cierto una connotación racista evidente- al frente de la investigación de la primera muerte (brutal) de la película. Pero la elección del actor y el arquetípico arco de su personaje también guiña el ojo no sólo a la siguiente entrega de la franquicia, sino que busca de manera transparente acomodar el horror a la descarga cómica, buscando probablemente desligarse de manera definitiva de ese body horror psicológico que rozó el torture porn en algunas de las entregas de la saga.
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Ir al Canal‘Spiral’ no reinicia la historia de ‘Saw’ pero sí ofrece una cláusula de reinterpretación, abriendo la puerta a una reformulación que podría intentar prolongar el éxito de la idea original. Aunque sigue estando más cerca de ‘Seven’ o ‘Maniac’ que de lo que toda una generación interpreta que es ‘Saw’, la impronta de toda la cultura pop asociada es innegable y toda la intrahistoria ayuda a situar lo que desde luego suponía un desafío hercúleo, que era no desentonar especialmente dentro de la ya vasta colección de películas de su microcosmos. Y dicho sea de paso, alivia hasta cierto punto comprobar que en mitad del debate sobre la readaptación del terror, hay esquemas que siguen funcionando por la vía funcional: asesinatos de crueldad insondable, giros apropiados, pistas falsas, diálogos inspirados y finales abiertos a perpetuidad.
Lo mejor: Chris Rock le pone muchas ganas a su personaje. Las muertes ya no son el centro de la historia y existe cierto desarrollo dramático.
Lo peor: La asociación visual y narrativa al universo Saw puede resultar en un shock para quien espere encontrarse algo especialmente nuevo o rompedor.
Por Manuel Mañero.
Título relacionado
Spiral: Saw (2021)
Dirección Darren Lynn Bousman
Reparto Samuel L. Jackson, Chris Rock, Max Minghella, Marisol Nichols
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